Álvaro Montaña: “El puente hoy día no satisface ninguna necesidad urgente en Chiloé”

El puente más largo de hispanoamérica, que conectará al continente con Chiloé no convence a algunos chilotes.Defendamos Chiloé considera que la mega obra no responde a los intereses inmediatos de la comunidad. Como son salud, educación y conectividad entre las islas del archipiélago. Sebastián Piñera, ex Presidente de la República visitó el viernes 25 de febrero el avance de las obras del puente Chacao, que pretende unir la Isla Grande con el continente en tres minutos. El primer mandatario afirmó que “este es un hito de la ingeniería porque va a ser parte de la identidad de esta región y de nuestro país”.

14.03.2022
Por Francisca Vargas

El puente sobre el canal de Chacao tendría un 23% de avance, según Sebastián Piñera, ex Presidente de la nación. El colgante entraría en operaciones en 2025. Habría significado mil trabajos hasta la fecha. Pero para el movimiento Defendamos Chiloé, este proyecto no soluciona problemas históricos del archipiélago. Con los US$772 millonesinvertidos se podrían construir carreteras, colegios, hospitales y universidades en Chiloé.

El puente y las necesidades de Chiloé

Álvaro Montaña, geógrafo e integrante del Movimiento Defendamos Chiloé, comentó que “las necesidades históricas son la protección del medio ambiente, el resguardo a los recursos naturales que son la base de la economía chilota y de la cultura. Resolver las necesidades de calidad y abastecimiento y seguridad hídrica. Porque la escasez hídrica es potente. La más importante de todas, las dos más importantes, es la conectividad interna. La conectividad interna es algo vital, porque no somos una isla, somos un archipiélago. Entonces la conectividad interna es algo grave”.

“La más importante de todas es la resolutividad del sistema de salud público de Chiloé. Donde hay hospitales que llevan esperando décadas, como el de Achao, el de Queilen, otros que se están ejecutando pero van súper lento, como el de Quellón y el de Castro. Otros que tienen que hacerse de nuevo como el de Castro y la resolutividad no solamente son los edificios, sino que tiene que ver con el equipamiento humano, el equipamiento técnico, los equipos, la logística y los servicios médicos, que hoy día están muy deficitarios. Donde se tendría que haber gastado el dinero de este puente que no satisface ninguna de estas necesidades”, añadió Álvaro Montaña.

Despilfarro

Esta megaestructura está construida de hormigón armado a 200 metros de altura sobre el nivel del mar. El puente se compone de más de 40 mil toneladas de acero de refuerzo y estructural, que equivale a cinco veces el peso de la torre Eiffel; casi 10 mil toneladas de cables; 20.700 toneladas de tablero metálico; y más de 130.000 m3 de hormigón armado, que, en volumen de agua, podría llenar 40 piscinas olímpicas.

“Desde el punto de vista del uso eficiente de los recursos públicos, este proyecto sencillamente es un despilfarro de plata. Sencillamente es eso. No hay cómo decirlo de otra manera. En el archipiélago donde hay hospitales que están funcionando en conteiner, donde hay gente que no puede tomar agua porque está contaminada, donde hay lugares que tienen que estar siendo abastecidos por camiones aljibe, donde falta construir tantas rampas, donde los hospitales más grandes como el de Ancud en estos momentos están colapsados”, afirmó el geógrafo.

“Cuál es la urgencia y cuál es la necesidad, ¿qué solución a nuestras demandas históricas, estamos hablando de demandas de décadas, resuelve el puente? Ninguna. El puente hoy día no satisface ninguna necesidad urgente en Chiloé. Ninguna. Es sencillamente una obra impuesta”, expuso Álvaro Montaña.

De terminar su construcción, sería el puente más extenso de hispanoamérica, con 2,7 kilómetros de extensión. Llegaría a ser capaz de resistir más de 12 mil vehículos circulando por sus cuatro pistas. Sus creadores proyectan una vida útil de 100 años. Se proyecta que, cuando entre en operaciones, el flujo diario aumente de 3 mil a 5.500 autos diarios. El primer mandatario afirmó en su visita a la región que “este es un hito de la ingeniería porque va a ser parte de la identidad de esta región y de nuestro país”.

Corporativismo

“El puente es para todos los grandes intereses empresariales que necesitan una conectividad hacia la Patagonia. Una conectividad terrestre que permita abaratar los costos de transporte, logística y distribución de los futuros intereses nacionales e internacionales en torno al proceso de privatización, sobreexplotación de los recursos naturales de la Patagonia. A eso responde el puente”, añadió el geógrafo.

“Particularmente el puente lo que ha hecho, sin que esté construido, es aumentar dramáticamente la plusvalía y el valor de la tierra. Eso es tremendamente grave porque hoy día los chilotes, la generación mía en particular, ya no puede comprar tierra acá, porque los precios subieron tanto que nosotros, los chilotes, no podemos comprar la tierra. Eso beneficia de manera principal a Sebastián Piñera. Porque Sebastián Piñera es el dueño del 13% de Chiloé”, expresó.

Consulta cuidadana

Álvaro Montaña agregó que desde el punto de vista de la participación ciudadana, particularmente indígena, la consulta indígena fue fraudulenta. Mencionó que se le hizo a dos comunidades indígenas y hay más de 200 organizaciones de este tipo en Chiloé.

Respecto a lo anterior, Cristián Chiguay, lonko de Quellón, dijo que “nosotros siempre hemos rechazado el puente. Primero porque los ngen mapu, que son los seres protectores de nuestra isla así lo decidieron, que nosotros seamos isla, que seamos wapiche, gente de isla. Eso por un orden de nuestro territorio. El rechazo hacia el puente es netamente por el saqueo y el extractivismo hacia nuestro territorio. Hacia nuestra tierra, nuestros recursos naturales”.

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