Desarrollo regional, una presión constante a la fauna silvestre

Columna de opinión
Mauricio Herrera Alarcón
Director General www.cilofauna.cl

Nuestra región posee una superficie de 48.584 km2, emplazada entre volcanes, lagos, mar, cordillera y bosques; poseemos un total de siete áreas silvestre protegidas por el estado; con un total de 100 especies de vertebrados terrestre en categoría de conservación según el Reglamento de Clasificación de Especies (RCE) del Ministerio del Medio Ambiente y un total de 11 especies endémicas.

Pese a la importancia ecológica y ecosistémica ya mencionada poseemos un total de 3.691 proyectos de inversión ingresados al Servicio de Evaluación Ambiental en distintos grados de tramitación, donde destacan proyectos inmobiliarios, centrales hidroeléctricas, obras viales, entre otros.

Cada uno de los proyectos ingresados conlleva impactos ambientales negativos para nuestra fauna silvestre, tales como: muerte de individuos, pérdida de hábitat, fragmentación de hábitat, electrocución, pérdida de sitios de nidificación, alteración de rutas migratorias, entre muchos otros. Resulta impensado asegurar que la fauna silvestre no se altera o que un impacto es benigno para un ecosistema pero, ¿cuál es el límite permitido? La respuesta ya formulada dependerá de la legislación, de las políticas ambientales, de la posición de las comunidades frente al tema, de la idoneidad de los especialistas en medio ambiente e incluso de la “voluntad” de la empresa a cargo de cada proyecto.

Si bien es cierto, Chile ha crecido mucho en temáticas medio ambientales, pero seguimos al debe; nuestra fauna silvestre se extingue debido a la presión antrópica que ejercemos estando en una lucha contra el tiempo – ¿Qué podemos hacer?, la respuesta debe ser sin duda una sumatoria de acciones integrales. Desde la mirada de los profesionales que trabajamos como especialistas de fauna, nuestra misión debe ser trabajar de manera profesional y ética, identificando correctamente los impactos y entregando medidas de control (mitigación, compensación y restauración) eficaces y apropiadas. Por parte de los proyectos de inversión, deben velar que la contratación y/o licitación recaiga en profesionales idóneos y llevar a cabo las medidas propuestas. Por parte de la institucionalidad ambiental deberán velar con hacer una legislación estricta e incorporar algún grado de certificación para los profesionales que trabajemos en temáticas ambientales. Por último, pero no menos importante, las personas deberíamos ser capaces de comprometernos a cuidar y proteger nuestra fauna silvestre, asistir a las consultas ciudadanas y conocer los proyectos que se sitúan cercano a nuestras comunas.

A la medida que nuestras acciones sean integrales y mancomunadas entre organismos públicos, privados y comunales, debiésemos lograr un ecodesarrollo tal, que garantice la producción, generación de empleo, protección de nuestros recursos naturales y garantizar que las generaciones futuras tengan la opción a maravillarse con las especies de fauna silvestre de la región de Los Lagos.

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2019-09-10T17:49:21+00:00 Categories: Columnas de Opinión|