Entrevista con Lorena Lorca Muñoz abogada que defiende a personas transgénero

Este lunes, la Comisión Mixta despachó el proyecto de ley de Identidad de Género, tras casi cuatro meses de discusión de 200 indicaciones. En entrevista con Diario Puerto Varas Lorena Lorca Muñoz, la abogada que defiende a personas transgénero en la lucha por su identidad, manifestó su preocupación especial por la situación de los niños, niñas, adolescentes trans en Chile para que se les reconozca su derecho a la identidad de género.

La única persona que puede decir cómo quiere ser, es esa misma persona. Es el derecho de las personas de tener un nombre con el cual se identifique, no por como lucen, si no por lo que sienten”

Lorena Lorca Muñoz abogada, académica de la Universidad de Chile y litigante del Consejo de Defensa del Estado, realiza la representación efectiva y gratuita para la rectificación de la partida de nacimiento de personas transgénero. Desde 2009 hasta la fecha junto a sus alumnos de la clínica han representado a más de 300 personas, de las cuales han logrado 190 sentencias definitivas y ejecutoriadas favorablemente y las 110 solicitudes restantes se encuentran en estado de tramitación.

1. ¿Cuáles son los Derechos Humanos que se ven vulnerados al no tener una Ley de Identidad de Género vigente en Chile?

El derecho a la identidad, a la salud, a la vida privada, integridad física y psíquica, a la educación, al trabajo, a la igualdad. Lo que ocurre es que no contar con una ley que reconozca y permita que las personas transgénero sean reconocidas por el nombre y género al cual estas quieran ser reconocidas, implica que se les impida desarrollarse en aspectos tan claves y sustantivos como acceso a la salud, a la educación, al trabajo, no se les reconoce su identidad. Entonces la verdad es que afecta a muchos derechos humanos. Además cuando hablamos de igualdad, por ejemplo, lo que está ocurriendo allí es que se asume prejuiciosamente una determinada concepción de las personas que, por supuesto, invisibiliza, omite y olvida a las personas transgénero.

Estamos avanzando favorablemente. Pero ante el desconocimiento surge el prejuicio que asume que personas que son distintas en algún sentido, lo son porque están enfermas. Eso implica no saber que las personas son así de distintas y variadas. La realidad de las personas transgénero es una realidad desconocida porque por mucho tiempo se les mantuvo ocultas e invisibilizadas. Entonces cuando empiezas a conocer o a saber un poco más de esto la gente reacciona. Primero la típica frase que estas personas no son normales para calificarlas inmediatamente de que están enfermas. Puede ser un mismo patrón de cómo se pretende explicar la situación, con los mismos errores garrafales que hubo en su minuto con respecto de las personas homosexuales.

2. ¿Qué opinión te merece el proyecto de ley que la Comisión Mixta despachó este lunes a la Cámara de Diputados?

El proyecto lo miro desde la perspectiva del vaso medio lleno y también medio vacío. Lo favorable del proyecto, si es que esta ley fuese promulgada y publicada, es que las personas transgénero podrían acceder a rectificar su partida de nacimiento dentro de un trámite administrativo. Eso me parece que es una ganancia importante porque hasta hoy esto tiene que ser un trámite judicial y eso es improcedente por mil razones. Es decir podrían concurrir al registro civil para rectificar la partida de nacimiento.

3. ¿Qué opinión te merece la declaración del Ministro de Justicia Hernán Larraín con respecto a que “esta decisión debe ser tomada con una cierta madurez, lo más prudente es hacerla después de los 14 años” cuando se refirió al proyecto de ley despachado?

Lo favorable del proyecto es que los adultos van a poder rectificar su partida de nacimiento a través de un trámite administrativo. Pero lo desfavorable del proyecto es que no le otorga el mismo derecho a las personas menores de edad. En circunstancias que la situación de los menores y de los mayores de edad cuando ya tienen consciencia respecto del nombre y género al que quieren pertenecer es exactamente la misma. Esto no cambia cuando cumplen los 18 años, como yo quiero ser reconocida y como yo me identifico es una situación que se produce en cada persona en un momento distinto de la vida. Por lo tanto no existe para mi ninguna razón que justifique impedir a un menor de edad poder optar por esta misma rectificación administrativa.

Cuando el ministro de Justicia dice que aquí lo que tenemos que hacer es esperar determinada madurez. Lo que hace, creo yo, es olvidar o quizás desconoce la situación de las personas transgénero. En el sentido de que cada persona cuando ya tiene conciencia y tiene claridad sobre a que género pertenece y por el cual quiere ser reconocido, llega a esa madurez porque justamente tiene esa claridad. Por lo tanto la madurez a la que alude el ministro de Justicia, preferiría interpretarla al momento que cada persona individualmente tiene claridad de como quiere ser reconocida. Entonces esa madurez no es de suyo y per se cuando alguien tiene 18 años o más.

Más del noventa por ciento de las personas que yo he representado tuvieron total consciencia que querían ser reconocidas con un nombre y género distinto al que decía su carnet de identidad mucho antes de cumplir los 18 años. Y el cincuenta por ciento de este porcentaje me dicen que tuvieron consciencia de aquello aproximadamente a los 10 años de vida. Entonces pretender que esto solo va a valer cuando tengan 18 años implica obligar a personas durante ocho años de su vida a ser reconocidas y vivir con un nombre y un género al cual no se sienten pertenecer. Eso es un calvario, impresentable, improcedente y es inhumano.

4. ¿Crees que sería necesario establecer como país una institucionalidad destinada a defender la identidad de género?

En particular generar una institucionalidad para defender la identidad de género, no creo, si es que esto implica determinado organismo público con determinada dotación de personal, etc, etc. Podría ser abordado bastante más interdisciplinariamente en distintos organismos públicos que ya están. Lo que importa en esto es que como Estado comprendamos que estamos hablando de los derechos que toda persona, por el hecho de ser persona, tiene y que, por lo tanto, esto implica no privar a algunos de determinados derechos simplemente porque no se adecuan al modelo que se estima como el correcto. Entonces mientras más institucionalidad generemos puede ser que estemos dando un mayor costo al Estado sin que esto genere una solución real. Creo que esto pasa más bien por tener leyes claras que van a ser obligatorias para todos, todo organismo público, hospital, colegio, toda persona debe cumplir y respetar. En Chile tenemos el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, por lo tanto, también promueve los derechos de las personas transgénero, esa orgánica ya está.

5. ¿Cuál ha sido tu estrategia jurídica para lograr el cambio de nombre y sexo considerando que no se encuentra contemplado expresamente en nuestra legislación actual?

Desde el año 2009, junto con mis estudiantes, planteamos que Chile si tiene una normativa que contempla esta situación. La ley de la década del 40 y otra del 70, conjugamos ambas leyes que puede toda persona rectificar su partida de nacimiento en cuanto al nombre, si es que su nombre legal le genera menoscabo, o si es que es conocido por más de cinco años con otro nombre y, por otra parte, el nombre de una persona tiene que tener correlato con su sexo. Entonces el punto es estando estas dos leyes vigentes y, además, habiendo Chile ratificado una serie de tratados internacionales en materia de Derechos Humanos que le reconocen a las personas su derecho de identidad, no hay cómo eludir que cuando estamos hablando de sexo estamos aludiendo, no a la genitalidad que puede distinguir en hombre o mujer, si no que justamente a la concepción de sexo desde la perspectiva psicológica para que así podamos incluir a las personas transgénero.

Por lo tanto desde el 2009 nosotros argumentamos que sí existe ley, que los Tribunales no pueden olvidar que existe, que la interpretación adecuada de estas normas es con esta lógica y , más aún, todo esto debe estar encuadrado en la normativa que el Estado de Chile ha decidido ratificar y tiene que cumplir en materia de Derechos Humanos. Esto implica también la obligatoriedad de los fallos de Corte Interamericana y de las opiniones consultivas que surgen de decisiones de la Corte. Entonces el que tengamos hoy día una ley especial, que es la que se está discutiendo en el Congreso, es sacar de la situación general que hoy día está para toda persona que quiere rectificar su partida de nacimiento de un trámite que hoy día es judicial a un trámite administrativo.

Lo que ocurre es que la Ley de Identidad de Género no solo debería limitarse a este punto, que también es importante, si no que a otros aspectos para poder conseguir y propender la adecuada defensa de temas tan importantes como lo es la identidad de género y el reconocimiento de las personas como estas quieren ser reconocidas. Si solo nos preocupados de cómo vamos a rectificar la partida de nacimiento de una persona trans, pero no abordamos los aspectos de educación, salud, etc. Puede ocurrir situaciones tan brutales como, a mí me ha tocado hablar con personas a las que yo he representado, pensemos, por ejemplo, en un hombre trans, el hombre trans es una persona que tiene ovarios y vagina, pero es un hombre, si su partida de nacimiento se rectifica y en vez de decir María ahora dice José y en vez de decir mujer dice ahora hombre, puede ocurrir entonces que el plan de salus que la isapre le vaya dando no contemple, por ejemplo, ginecólogo. Esto porque se supone que el hombre no tiene ovarios pero un hombre trans puede requerir visitar un ginecólogo porque puede tener ovarios. Entonces ahí nos vamos dando cuenta que el solo rectificar nombre y sexo en el carnet de identidad no es suficiente. Lo mismo pasará con el servicio militar, fuero maternal porque un hombre trans puede quedar embarazado u otros aspectos.

6. ¿Cuáles crees que son los fenómenos socioculturales que han impulsado este proceso de cambio en la legislación chilena?

Como sociedad hemos ido cambiando a ser más sinceros, a querer ser y demostrarnos como en realidad somos. Eso nos obliga, entonces, a cambiar este paradigma que en este grupo humano solo hay dos grupos hombre o mujer, que la mujer cumple determinadas características culturales, roles y funciones y el hombre otras. Tenemos que darnos cuenta que va mucho más allá de esto.

Por ejemplo, en Chile se supone que la mujer es una persona a la que le gusta tejer, bordar, cocinar y, siempre doy este ejemplo, porque entonces yo no soy mujer, a mi no me gusta tejer, bordar o cocina, a mi me gusta mucho el chuzo y la pala y jugar a la pelota. Entonces si se supone que esas son las mujeres, las que cumplen con ese estándar, yo no lo cumplo y me quedo fuera. Lo que pasa es que esas dos categorías son demasiado básicas, estrechas, rígidas y, finalmente, lo que hacen es dejar fuera a un grupo de personas que nos sentimos muy bien fuera, no estando.

Finalmente queremos ser todos tratados con igualdad, tener todos los mismos derechos. Por lo tanto esta problemática tiene que ser visibilizada ya que esto es inaceptable porque debemos ser todos tratados con los mismos derechos. La sinceridad y la igualdad son fenómenos relevantes.

7. Los seres humanos creamos realidad a través del lenguaje ¿Qué palabras comunes de nuestra vida en sociedad consideras nocivas para el ejercicio de la equidad?

Primero el hablar de “normalidad”, no hay anormalidades hay variedad, bienvenida la variedad. Segundo hablar de “tolerancia”, no es mucho más que eso, hay que respetar, no tolero, si no que respeto. Tercero aceptar el lenguaje inclusivo, es decir, no tengo ningún problema con decir todos, todas y todes. En esto creo que tenemos que buscar la forma de comunicarnos para que todos nos sintamos incluidos. Por ejemplo, cuando a mi me dicen usted es “abogado”, yo no soy abogado, yo no soy profesor, soy abogada y profesora.

Lo que queremos hacer es ayudar con nuestro lenguaje a que todas las personas se sientan incorporadas. Entonces lo que diga la RAE perfecto, pero ¿Quiénes integran ese grupo de personas que incorporan nuevas palabras en el diccionario? Nuevamente aquí hay una figura patriarcal.

Finalmente quiero comentar que yo soy católica, voy a misa todos los domingos, y respetar la identidad de las personas trans tiene que ver con el mandamiento “amar al otro como a ti mismo”.

Constanza Hitschfeld Weisser Editora Diario Puerto Varas
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2018-08-09T15:01:02+00:00 Categories: Actualidad|