Mandela

A 100 años del natalicio de uno de los seres humanos más extraordinarios de toda la historia.

No se trata de un conquistador como Alejandro magno o Napoleón, sino que de un conquistador de sus propias debilidades humanas y que fue capaz de coordinar como político lo más adecuado para su nación. Sudáfrica. Mandela sufrió la opresión de la dictadura más cruel y odiosa que se pueda imaginar. Ningún respeto por los derechos humanos. Vio detenidos-desaparecidos por el régimen, a millares. El “Apartheid”. Salvó su vida por milagro y estuvo más de 25 años en prisión. En la vuelta a la democracia siendo elegido presidente por el voto popular; no desligó la historia en un antes y un después como nuestra “Comisión Rettig”. Consciente que su propia gente también había cometido atrocidades por motivaciones políticas; decretó un determinado plazo, para que dentro del cual confiesen todos; blancos del “Apartheid” y negros de las diferentes tribus que conviven en Sudáfrica.

Confesando todos dentro de este plazo: Amnistía General. Para gran dolor de Mandela; su propia mujer no confesó su responsabilidad en el asesinato de 10 zulúes, siendo consecuentemente encarcelada. Este acto su hija regalona nunca lo entendió ni se lo perdonó completamente.

Mandela reflexionó largamente que lo que a ojos de todos parece justo; en el sentido del que hizo sufrir sufra a su vez. (La vuelta de la moneda) No es más que venganza disfrazada de justicia. Y conduce a una escalada de daño que no acaba nunca. Mucho le costó convencer a sus propios partidarios de lo acertado de sus convicciones y proceder; no fue fácil. Pero su estatura se impuso.

Hoy por hoy vemos a un país, Sudáfrica, ya por mucho tiempo, efectivamente reconciliado y que avanza con paso armonioso por la senda del progreso; a pesar de la extraordinaria heterogenia de su población.

Chile antes del 11 estaba al borde de la guerra civil, la población separada entre los “compañeros” y “no compañeros.” Cada vez más odio. El MIR abiertamente decía que entre voto y fusil había que escoger el fusil, siendo el Sr. Altamirano el cabecilla de esta “solución armada.” Uno se pregunta: ¿Propiciar una guerra civil, por el motivo que sea, no es acaso gravísimo? Sin embargo estos señores están absolutamente impunes y declarados héroes porque se dio vuelta la moneda y sufrieron la venganza de la contraparte. En Chile no se produjo una guerra civil de proporciones inconmensurables como la española, porque las Fuerzas Armadas no se dividieron.

Es tarde para aplicar la solución Mandela, pero no lo es para poner nuestra historia dentro de la verdad, donde no existen santos ni héroes en ningún sector.

 

Columna Opinión
Columna Opinión Dr. Eduardo Hitschfeld Lukeheide
dr.eduardohitschfeld@gmail.com
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2018-07-19T02:56:41+00:00 Categories: Columnas de Opinión|