¿Qué sabemos de las algas en Chile?

Te presentamos al huiro

Aunque muchas veces no somos conscientes de ello, una infinidad de procesos importantísimos para el sostenimiento de la vida en el planeta están ocurriendo ahora mismo. Al leer esto, ¿pensaste también en la vida submarina? En esta ocasión, te invitamos a observar este ecosistema y el impacto que pueden tener las algas en él, así como también en nosotros. Te presentamos al huiro, un alga presente a lo largo de todo Chile.

El huiro, Macrocystis pyrifera, es una macroalga parda que puedes encontrar en todas las costas de nuestro país. Pero su distribución es aún más amplia: habita en las costas del Pacífico en Norteamérica, en Perú, el sur de Argentina, y también en Australia, Nueva Zelanda, Tasmania y las islas aledañas.

En Chile se presenta con mayor abundancia en la zona austral. Es de color pardo amarillento y, sorprendentemente, puede llegar a medir ¡hasta 70 metros de longitud!, de modo que sus poblaciones forman verdaderos bosques submarinos que alcanzan varios kilómetros de extensión. Estos bosques crean ambientes protegidos de los cuales se sirven muchas otras especies: caracoles, pulgas de mar, lapas y el erizo rosado encuentran alimento y refugio en ellos.

Además, su importancia ecológica es aún mayor: esta alga tiene la notable capacidad de modificar físicamente el entorno en donde se encuentra, logrando crear un hábitat ambientalmente estable, lo que ha merecido ser considerada como una “ingeniera ecosistémica”. Así, también estrellas de mar, peces, moluscos, crustáceos, mamíferos, aves y diversos organismos prefieren habitar en las proximidades de estas algas.

El ser humano también se ve proporcionado de los beneficios del huiro. Por ejemplo, esta alga posee un tipo de gomas naturales, llamados alginatos, que se extraen y se utilizan en distintos procesos de las industrias farmacéutica, textil, cosmética y alimenticia, entre varias otras. En el norte de Chile, las industrias productoras de abalón, un marisco comestible, utilizan el huiro como alimento del mismo. Incluso, debido a su composición, el huiro puede convertirse en un eficiente biocombustible, tecnología aún en desarrollo por empresas y universidades nacionales e internacionales.

Lo anterior ha incrementado la demanda por esta alga, situación siempre peligrosa para todo recurso natural y su respectivo ecosistema. Es más, Chile es el mayor productor de macroalgas obtenidas de poblaciones naturales en el mundo. Esto, si no se controla, puede tener graves consecuencias, por ello es importante conocer las zonas que permiten su extracción y las cuotas máximas de la misma. Es importante recordar que, como ya te contamos, las poblaciones de huiros son el hogar de muchos.

No lo olvides, la presencia de huiro en los mares y costas es un indicador de un ecosistema saludable, abundante en otras especies por los beneficios que naturalmente provee: alimento, refugio y oxigenación ambiental. No dejemos que el consumo desmedido deje a todos estos seres vivos, incluidos nosotros, sin el poder equilibrador del huiro. Ya lo sabes, ¡a cuidar nuestras algas!

Autora: Adela Pizarro, editora de Revista Trile
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2018-09-25T12:46:31+00:00 Categories: Ciencia y Medio|