El último superviviente del Llanquihue

Conocido como “Chorito” es mas bien una almeja de agua dulce, un importante y poco conocido habitante del lago Llanquihue, el cual además ayuda a mantener la calidad de su columna de agua.

Su nombre es Diplodon chilensis, solo existe en el sur de Chile y Argentina, se puede encontrar sobre o bajo las arenas, es por esto principalmente que es más correcto hablar de almeja ya que los choritos o mitílidos presentan un comportamiento de vida sésil agrupado en colonias y pegado a las rocas, y nuestro amigo o mas bien amiga no se adhiere al sustrato habitando enterrado en el sedimento blando.

El Diplodon se alimenta mediante filtración a través de sus sifones, una especie de tubos por los cuales succiona y libera agua de la cual extrae microorganismos para su alimentación, normalmente plancton compuesto de fitoplancton y zooplancton, es decir larvas y microalgas.

Según algunas observaciones en laboratorio el Diplodon filtraría hasta 2 litros de agua al día, lo cual es bastante pensando que solo llega a medir como máximo 80 mm. Este último ítem es donde nuestro amarillo vecino comienza a ser relevante para nosotros. Según algunos estudios realizados, esta almeja en densidades altas de 15 a 25 ejemplares por cada 30 litros de agua fueron capaces de disminuir sustancialmente la turbidez del agua y el número de coliformes fecales en solo seis horas. Además se descubrió que son capaces de digerir estas bacterias y no verse afectados por ellas.

Si bien los indicadores del párrafo anterior son en condiciones controladas de laboratorio hay científicos evaluando su potencial, aquí cerca en la ciudad de Valdivia ya en el año 2001 fue evaluada su capacidad depuradora de aguas servidas y se presume que las bacterias también formarían parte de su dieta habitual, incluso se ha probado su eficacia en disminuir las coliformes fecales en pozos de agua siendo altamente efectiva su tasa de filtración.

Esta almeja por su ciclo de vida largo, densidad poblacional, plasticidad para vivir en variados ambientes y por constituir parte de los recursos naturales utilizados por el pueblo mapuche desde tiempos prehispánicos se transforma en un gran y ya conocido aliado en la mantención de las aguas.

En razón a lo mencionado anteriormente esta almeja es muy importante para el lago. Pero no podemos dejar de mencionar que es relevante para el agua, si no también para la fauna siendo parte de la dieta de los más icónicos habitantes de la cuenca del lago como peces, aves y huillines.

Sin embargo no todo es miel sobre hojuelas para nuestro amigo, según la Unión internacional para la conservación de la naturaleza (IUCN por sus siglas en inglés) este se encontraría en estado de preocupación, es decir hay que tener observancia y cuidado de su hábitat para evitar la disminución de su población, ya que según mencionan algunos autores las poblaciones de sus primos septentrionales han mostrado grandes declinaciones debido a la presión antrópica que se esta ejerciendo sobre su hábitat, asunto que ya está en franco avance en nuestra región.

El exceso nunca es bueno, sabemos que la materia orgánica sería parte de su dieta pero materia orgánica producida de forma natural, si a esto la sumamos los aportes de todas las actividades humanas, que aumentan el ingreso de nutrientes al lago, esto llevaría al colapso a su población ya que un fuerte incremento de nutrientes produce una baja en el nivel de oxigeno del agua, aumento de turbidez, pH y muchos impactos más, lo que causaría que su ambiente ya no sea apto para su desarrollo.

Por ultimo según observaciones personales la basura provocaría un efecto nefasto en la abundancia y distribución de esos organismos, es decir, donde hay más basura bajo el lago menos almejas.

Ayudemos a nuestro desconocido amigo quien pacientemente lleva miles de años haciendo algo por nosotros, ya es hora que nosotros hagamos algo por él. Cuidemos el lago Llanquihue.

Referencias

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Vallejos, P & M. Delucchi. 2001. Tratamiento de aguas servidas utilizando Diplodon chilensis (Gray, 1828) (Bivalvia, Hyriidae). Sustentabilidad de la biodiversidad, un problema actual. K. Alveal & T.Antezana. Eds. Universidad de Concepción. 785 – 795.

Lara, G. & E. Parada. 1988. Distribución espacial y densidad de Diplodon chilensis chilensis (Gray, 1828) (Mollusca: Bivalvia) en el Lago Villarrica. Bol. Soc. de Biol. de Concepción. 58: 105 – 114.

Lara, G. 1988. Ordenamiento espacial y abundancia de Diplodon chilensis (Gray, 1828) (Bivalvia: Hyriidae) en el Lago Panguipulli. Valdivia. Chile. Tesis para optar al grado de Magister en Ciencias con mención Ecología. Universidad Austral de Chile. Valdivia. 83 pp.

Parada, E. & S. Peredo. Estado actual de la taxonomía y sistemática de bivalvos dulceacuícolas chilenos. Progresos y conflictos. Revista Chilena de Historia Natural (en prensa).

Parada, E. 1987. Estrategias del ciclo vital de Diplodon chilensis chilensis (Gray, 1828) (Bivalvia: Hyriidae).Tesis para optar al grado de Magister en Ciencias mención Zoología. Universidad Austral de Chile. Valdivia. 175 pp.

Busse, K. 1970. Nuevo método para medir flujos de agua producidos por organismos filtradores. Medición experimental en Diplodon chilensis (Gray), 1854 (Mollusca, Lamellibranchiata). Not. Mens. Mus. Hist. Nat. Santiago. 172: 3 – 10.

Paulo de Santos Pavletic
Paulo de Santos Pavletic Biólogo Marino y presidente del Club de Buceo Cangrejos
gdesantospavletic@gmail.com
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2018-08-06T20:28:10+00:00 Categories: Ciencia y Medio|