El fenómeno de padres que están más pendientes de revisar sus redes sociales, que de lo que están haciendo sus hijos, podría traer consecuencias relacionadas a su correcto desarrollo socioemocional.
28.08.23
Por: Andrea Pardo
La aparición de los dispositivos electrónicos ha transformado la forma en que nos relacionamos a lo largo de los años. En este contexto, ha surgido un fenómeno conocido como “crianza distraída”, que afecta la manera en que los padres interactúan con sus hijos en la actualidad. Específicamente, en muchas ocasiones los padres no prestan la debida atención a las actividades de sus niños. Esto puede acarrear consecuencias, como la baja autoestima o un atraso en el desarrollo de sus habilidades socioemocionales.
¿Cuáles son los riesgos de la crianza distraída en el desarrollo del niño?
Andrea Pardo, directora de Pedagogía Básica de la Facultad de Educación de la Universidad de los Andes, menciona que el niño puede desarrollar una baja autoestima porque “relacionará tu falta de interés con no ser lo suficientemente válido, importante o interesante para ti”. Además, un niño que no establece un vínculo sólido con un adulto significativo, como sus padres, podría verse desfavorecido en cuanto a “la capacidad para establecer conexiones neuronales y el desarrollo de funciones ejecutivas como la inhibición de impulsos, la planificación, la resolución de problemas y la autorregulación emocional, entre otros”, añade Pardo.La académica, a continuación, recomienda algunas claves para mejorar la comunicación y así evitar el fenómeno de la crianza distraída:
-Ser capaces de detenerse y tomar conciencia de cuánto tiempo pasamos realmente en el aquí y en el ahora. En el presente; ya que la mayoría de las veces nuestro cuerpo está por un lado y nuestra cabeza por otro.
-Disponer de tiempo de calidad, el estar plenamente disponible para el otro.
-Alimentar el interés de los niños, establecer conversaciones con ellos, atender expresamente a sus necesidades.
–Decidir espacios y horarios libres de pantallas y tecnologías dentro y fuera del hogar
-Hacer que se sientan valorados, escuchados y respetados por nosotros.
Tecnología y Crianza
En un mundo cada vez más conectado a través de dispositivos electrónicos, la crianza distraída emerge como una preocupación significativa para el desarrollo infantil. El impacto de esta tendencia en la interacción entre padres e hijos no puede ser subestimado. La falta de atención a las actividades y necesidades de los niños conlleva riesgos concretos, desde la baja autoestima hasta el retraso en el desarrollo socioemocional. La experta Andrea Pardo resalta la importancia de establecer vínculos sólidos y momentos de calidad para nutrir la comunicación y el crecimiento de los pequeños. En este contexto, la toma de conciencia, la disposición para escuchar y la valoración constante de los niños emergen como estrategias fundamentales para contrarrestar los efectos de la crianza distraída. Al adoptar estas prácticas, no solo aseguramos el bienestar de las generaciones futuras, sino que también promovemos un entorno donde el genuino intercambio emocional y la conexión humana florecen.

Andrea Pardo
Académica Universidad de Los Andes