El pasado viernes 24 de septiembre, en el marco de la Huelga Mundial por el Clima, se llevaron a cabo más de 3.100 manifestaciones en todo el planeta para exigir a las autoridades de los diversos países que aborden con urgencia los estragos del calentamiento global.
27.09.2021
Columna de opinión
Por Daniela Carvacho
Profesora feminista y candidata a diputada por el distrito 25 por Apruebo Dignidad
En Chile, los fenómenos como incendios forestales, marejadas, olas de calor y sequías no solo están normalizados, sino que aumentarán en el corto plazo, poniendo en riesgo la vida y seguridad de todas y todos.
Por lo mismo, como ferviente ambientalista, no quise quedarme fuera de esto y participé en la intervención llevada a cabo en Puerto Varas. La jornada partió con un pequeño grupo haciendo limpiezas en las playas, continuó con diversas actividades en la plaza, con una marcha por el centro, y culminó con música en la calle techada.
A pesar de lo conmovedor de la instancia, convocada en primer lugar por Fridays For Future(Viernes Para El Futuro), no puedo evitar hacer unas cuantas reflexiones al respecto. En primer lugar, quiero resaltar el poder que tiene la unión y la organización de la ciudadanía. Ya hemos visto, sobre todo en nuestro país, que la presión social puede lograr grandes cosas. Al menos remecer a nuestros dormidos gobernantes, que a pesar de los avances que ha logrado Chile en esta materia, siguen enviando mensajes confusos y ambiguos respecto al cuidado del medio ambiente y la lucha contra el calentamiento global.
Por otro lado, y en un tema igual de preocupante, tampoco han puesto real atención y preocupación a la alta cantidad de luchadores ambientalistas muertos en el último tiempo, sobre todo mujeres.
Es por esto también que, como candidata a diputada por el distrito 25, quiero reafirmar mi compromiso con el medio ambiente y para enfocar el desarrollo de este país en uno sustentable, respetuoso con la flora, la fauna, los hábitats naturales, así como ríos y lagos.
Seguimos sin entender que la mayor preocupación en este momento, no solo a nivel nacional, sino a nivel mundial, no es solo detener el cambio climático sino tomar medidas para adaptarnos a este y así no condenar a las próximas generaciones y poder seguir disfrutando de las maravillas naturales de nuestro querido sur.
A pesar de que la causa que nos convoca es crítica, cuando nos movilizan causas comunes, hay esperanza en el futuro.