Calcuta Cárceles UC es un proyecto de la Pontificia Universidad Católica (PUC) fundado en el año 2004 y que busca acompañar en el dolor en centros de reclusión. Actualmente los voluntarios, estudiantes o trabajadores de diferentes instituciones, realizan acompañamiento en tres cárceles de la región Metropolitana. En el Centro de Internación Provisorio CIP, la Ex Penitenciaría y la Cárcel de Mujeres de San Joaquín.

En cada uno de los centros trabajan al rededor de 10 voluntarios, que realizan acompañamiento, talleres y misiones durante una semana. Algunos de los talleres que desarrollan durante todo el año al interior de los recintos son música, pintura, maquillaje, manualidades, clases escolares y acompañamiento o visitas, entre otros.

Mario Sánchez Muñoz, coordinador del área Calcuta Cárceles UC, es estudiante de Pedagogía en Matemáticas (PUC) y oriundo de la ciudad vecina de Puerto Montt. Desde el segundo semestre de 2016 trabaja activamente en el proyecto universitario. Y en el 2017 fue seleccionado para coordinar el área cárceles de Calcuta UC.

En Puerto Montt cursó estudios en el colegio Salesiano donde admiró la labor de San Juan Bosco, sacerdote del siglo XIX, que trabajó con personas privadas de libertad. Y es por esta razón que siempre quiso realizar acción social en el ámbito carcelario.

Terminando el primer día, en la primera misión de la Ex Penitenciaría de Santiago en la que participé, me senté a contemplar la calle 13, donde habíamos estado trabajando. Y se me acercó Orlando, un interno que me comenzó a contar que trabajaba en la biblioteca. Hablamos de corazón y sincerarme. Le conté mi historia, que se me había muerto mi padre, y entablamos una amistad que dura hasta el día de hoy. Actualmente Orlando está libre, fuera de la cárcel y cambió su vida radicalmente. Asimismo parte de la mía”, comentó emocionado Mario Sánchez M.

Durante su trabajo en la cárcel el estudiante de Pedagogía pudo conocer la cultura propia del lugar. El Barretín, es decir comenzó a embarretinarse. Aprendió que al interior se habla Coa, que existen jerarquía, gestos y tradiciones. Por ejemplo, tirar la huincha es pasearse de un lado a otro del patio para conversar en privado, el rancho es el alimento y los vivos o choros son los que están en lo alto del escalafón, perros los que pelean y perkin los mayordomos, que atienden a los vivos o perros.

Gracias a su experiencia y trabajo en recintos penitenciarios el coordinador de Calcuta Cárceles UC reflexionó sobre la reclusión “la cárcel en Chile encarcela pobreza, y no sólo al recluso, sino que también a toda su familia”.

Además agregó la visión que se tiene de protección es la encerrar porque creemos que nos pueden hacer daño. Pero esta mirada se puede cambiar, ya que no se trata de un tema de reinserción, sino de inserción. Es decir, existe una historia de pobreza y esclavitud. Además, considero que es posible para nosotros los seres humanos aprender y dejar de cometer errores. Pero necesitamos cambiar la visión. Los internos no son personas malas, sino que cometieron actos negativos. Mi sueño es ese, hacerles ver que siempre tienen algo positivo que aportar a la sociedad y familia”.

Fue la Madre Teresa de Calcuta, quien inspiró el nombre de este proyecto universitario. Y también la sabia que dijo “la única fuerza capaz de cambiar a las personas en el mundo es el AMOR”. Eso es precisamente lo que están haciendo al rededor de 30 voluntarios hoy en Calcuta Cárceles UC, amando a las personas olvidadas por la sociedad, a quienes se los apartó por miedo y se los sindica como lacra.

Como dice el dicho “nadie está libre” y que lance la primera piedra el que esté libre de pecado”. También, entre los voluntarios existe la mentalidad del perdón, de la liberación de la culpa y el acompañamiento con amor y humanidad.

Calcuta Cárceles UC recibe voluntarios, personas que quieren ser un aporte y entregar amor a los que más lo necesitan. Para ello no es necesario ser experto en cárceles, psicología o sociología, simplemente querer compartir, estar con las personas y hacer algo por ellos, por muy pequeño que parezca el simple hecho de escuchar puede mover montañas “al interior de la cárcel se valora el aire de la calle, como dicen los internos enfatizó el estudiante.

En la iniciativa universitaria pueden participar personas mayores de 18 años de edad, estudiantes o trabajadores de cualquier institución o empresa, no es necesario pertenecer a la PUC. Para esto se pueden contactar con Mario Sánchez coordinador del área Cárceles Calcuta UC, enviando un correo electrónico a carceles@calcutauc.cl.

Finalmente, el joven voluntario realizó un llamado a la comunidad en general y, en especial, a las autoridades que desconocen la realidad al interior de las cárceles, invitándolos a “tocar” la realidad, visitar y entenderla, a través de su propia experiencia. En definitiva la invitación es a embarretinarse.

Constanza Valentina Hitschfeld Weisser
Constanza Valentina Hitschfeld Weisser Periodista
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