En variadas oportunidades caminando por las calles de Puerto Varas, me han detenido para preguntar respecto de la indumentaria que llevo. No dejo de sorprenderme y verifico como ando vestida. Levanto la mirada y en cosa de segundos se realizan las siguientes preguntas: ¿Dónde te compras la ropa ?¿Eres diseñadora ?¿Tienes una tienda? Perpleja a las interrogantes, solo sonrío y doy las gracias por los los halagos.
Columna de opinión
05.05.2022
Por Trinidad Encalada
Lo antes compartido ha provocado mirar los distintos factores que influyen en mí al momento de escoger lo que uso, (vestimenta ) es muy variado. No hay una lista taxativa y perentoria al respecto, más bien una elección que depende de variantes que son temporales y así sucesivamente. Por lo anterior, el seguir patrones pre establecidos, muchas veces no concuerdan con nuestro sentir y ahí se produce un quiebre en la armonía que se exterioriza en el todo.
Me he dado cuenta que muchas veces quiero usar una prenda determinada. Por ejemplo una blusa, un pantalón o un simple pañuelo. Bueno, haciendo una introspección al respecto, yo le doy unos aires de importancia a la prenda elegida, hago que esta elección resplandezca según mi beneficio.
Esto es: te elegí para lucirte y mostrarte lo linda que eres para mí. Está a mi servicio, por lo tanto, será relevante si yo la llevo de conformidad a mis intereses, armonizando los detalles con accesorios. Lo que resulta de esta simple dinámica, es salir muy conforme con lo que llevamos proyectando ese buen sentir. Y creo que eso es lo que las personas perciben. Otro detalle no menor, es querer lo que usamos, eso se transmite.
El vestir no es un acto cotidiano de múltiples repeticiones, es mucho más que eso. Es el manifiesto de nuestro ser al exterior. Lo que nosotros de forma voluntaria queremos proyectar con los colores, formas, texturas, etc.
Las prendas no tienen personalidad propia, uno les da contenido, importancia (más o menos ) un estilo propio y único. Sin necesidad de seguir estereotipos establecidos por la industria. Uno es quien debe utilizar los recursos en nuestro beneficio, para eso es de vital importancia tener conocimiento de nuestras formas, lo que queremos destacar, lo que queremos disimular, etc . Atreverse a quebrar lo impuesto, imponiendo tu propio concepto que te hace única.
No se trata de negar los cánones de moda. Es utilizarlos en nuestro beneficio, utilizando prendas queridas, para lucirlas en el momento deseado y como uno quiera lucirlas. Plasmando en ellas nuestra personalidad, armonizado siempre con accesorios que brindan también peculiaridad y sello propio al vestir.