Con profundo dolor despedimos a nuestra entrañable amiga, Pamela Andrea Sotelo Hitschfeld.
Hoy, por medio de estas palabras, queremos honrar su paso por nuestras vidas. Puertovarina de toda la vida, estudió en el colegio Inmaculada Concepción y la enseñanza media en el Colegio Germania del Verbo Divino. Si bien algunos de nosotros ya la conocían de antes, fue en el Germania donde formamos el grupo de amigos que se mantiene hasta hoy y al que Pamela bautizó con cariño como CEMA.
Pame siempre fue una mujer de carácter fuerte, de ideas claras, pero a la vez muy sensible con el sufrimiento de otros. Fue durante varios años voluntaria de Fundación Techo en Puerto Montt y Valdivia y activa participante de los grupos de acción social de nuestro colegio.
Siempre disponible para ocupar su tiempo en hacer de las experiencias grupales, momentos de alegría. Fue secretaria y presidenta de curso, organizadora de todo paseo de curso o salida posible. Editora de los anuarios, coordinadora de alianzas, generalísima de campañas a reina, mejor compañero; en fin, tantas actividades con las que sólo buscaba hacernos felices.
Alumna sobresaliente, inteligente y de inmensa generosidad con sus conocimientos. Somos muchos los que con orgullo decimos que salvamos Química, Matemáticas y Física gracias a su paciencia y amistad.
Activista, estudiosa y de rigurosa formación en todas aquellas materias que fueran de su interés. Defensora eterna de las causas justas, de los derechos de las personas y de la igualdad de oportunidades por sobre todas las cosas.
Bioquímica de profesión y PhD en la misma disciplina, desarrolló su investigación en marcadores del dolor, teniendo como fin colaborar en terapias que incidieran en el bienestar de las personas enfermas. ¡Y es que así era nuestra Pame! El motivo que movía su vida era contribuir a hacer el mundo un poquito mejor.
Son tantas las historias que tenemos juntos, tantos momentos que hemos recordado, que a ratos se nos olvida que estamos aquí para despedirte. Y es que eras tan generosa que incluso en estos días de profunda tristeza, es tu recuerdo lo que nos da consuelo.
Querida Pame, no existe forma para expresar lo que sentimos. Pero elegimos quedarnos con tu ejemplo y tu amistad. Hoy celebramos tu inolvidable vida y acompañamos con todo nuestro amor a tus papás, Fabiola y Cristian; tu hermana, Tamara; y tu pareja, Daniel. Te sentimos entre nosotros y te llevaremos por siempre en nuestros corazones.
Tus amigos que te quieren,
Cuando termines por consolarte (uno siempre termina por consolarse) te alegrarás de haberme conocido.
Antoine de Saint Exupery
El Principito