Trastorno bipolar es el eje de esta entrevista con Francisco Encina, cofundador de Círculo Polar. Desde su experiencia explica la importancia del diagnóstico oportuno, la farmacología, la psicoterapia, la psicoeducación y el apoyo entre pares. También aborda el estigma, el riesgo suicida y la prevención de los episodios de manía, hipomanía y depresión. Su mensaje es esperanzador: con tratamiento, conciencia y comunidad, las personas pueden proyectar una vida plena.
27.05.2026
Por Constanza Hitschfeld
La Fundación Círculo Polar nace desde la experiencia y la empatía. Acompaña a apersonas con trastorno bipolar y a sus familias en el camino hacia una vida más digna, informada e inclusiva. A través del apoyo entre pares, la psicoeducación y la contención emocional, busca derribar estigmas y abrir redes reales de apoyo. Su mensaje es profundamente humano: “Un diagnóstico no define una vida, ni impide construir proyectos, vínculos y esperanza”.
“El experto por experiencia es una persona cuya palabra es validada en los equipos médicos, para que la voz esté presente. Un médico me puede explicar el trastorno bipolar, pero no lo que se siente. En mi experiencia me faltó una persona diagnosticada con más experiencia que pueda brindar mayor esperanza”, explica Francisco Encina en entrevista con DPV.
Entrevista con Francisco Encina, cofundador de Círculo Polar

Francisco Encina, Círculo Polar – Diario Puerto Varas
1. ¿Por qué y cuándo fundaron Círculo Polar?
Llevamos trabajando alrededor de seis años, en un esfuerzo por la psicoeducación y formar comunidad. Validar los saberes de los usuarios. Hay un concepto que para nosotros es fundamental que son los expertos por experiencia.
Estoy diagnosticado con trastorno bipolar. Hay varios tipos, el trastorno bipolar tipo 1, que quiere decir que hay tendencia a la manía; y el trastorno tipo 2, que hay mayor tendencia al ánimo depresivo, al episodio depresivo.
Venía de un largo proceso de hospitalización, muy largo. Seis meses en un hospital psiquiátrico de Avenida La Paz. Una experiencia que finalmente me entregó muchos aprendizajes, muchas reflexiones, pero indudablemente entre las experiencias entre las experiencias más complejas que ha tocado vivir.
Posterior a eso también estuve a lo largo de seis meses en dos clínicas psiquiátricas, donde quizás el contexto era un poco distinto en términos de comodidades. Pero la complejidad y el dolor de las personas que estábamos hospitalizadas era muy similar. En ese último proceso comienzo a hacer un trabajo de psicoanálisis que mantengo hasta el día de hoy.
Ahí comenzaron a pasar las cosas, empecé a resignificar y a perdonarme por situaciones que había vivido en el pasado. El diagnóstico fue aproximadamente a los 30 años. Había pasado harta agua bajo el puente.
2. ¿Previo al diagnóstico de trastorno bipolar tipo 2, tuviste otros diagnósticos?
Sí, un primer episodio a los 14 años. Hay personas que son diagnosticadas en la adolescencia, que también complejiza el fenómeno por todos los cambios que implica la adolescencia. Estuve diagnosticado con depresión mayor severa con varios episodios antes de los 30 años.
También con evidencia que nadie vio, no los profesionales, ni mi familia, con episodios que eran evidentes de hipomanía. Pero como no se sabía nadie lo entendió como hipomanía. Lo seguíamos entendiendo como depresiones, que cada tanta cantidad de años venían y venían muy severas, con intentos de suicidio de por medio. Era muy complejo, muy complejo.
3. ¿Qué es el trastorno bipolar?
El trastorno anímico bipolar se clasifica dentro de los trastornos del ánimo. Eso quiere decir que hay variaciones. Hay que imaginarse una línea. Esta línea base es lo que se conoce como eutimia. Es el momento donde el ánimo está estable, con variaciones como las que tiene cualquier persona. De repente hay alegría y rabia, pero parte de la dinámica de cualquier persona. Este proceso es útil y además característico del trastorno anímico bipolar, se presentan episodios ya sea de manía o depresión.
Trastorno anímico bipolar tipo 1 y tipo 2
Dependiendo de cuál es el episodio que se va presentando, cada uno se caracteriza por un tipo 1 o un tipo 2. Tipo 1 manía y tipo 2 depresión. Dependiendo de cuál es el episodio que se va presentando, cada uno se caracteriza por un tipo 1 o un tipo 2. Tipo 1 manía, tipo 2 depresión.
Manía/Hipomanía
Sin embargo, por ejemplo, el tipo 2, cuando hay episodios depresivos, como los que tenía yo, el punto de inflexión es que para que haya un diagnóstico de trastorno bipolar, tiene que haber presencia de manía o de hipomanía.
Cuando no hay un profesional con las competencias adecuadas para poder identificar esta hipomanía o manía, es cuando se perpetúa un mal diagnóstico y que hace que la experiencia sea mucho más compleja.
Trastorno bipolar – Diario Puerto Varas
4. ¿Lo complejo del diagnóstico es que la bipolaridad se confunde con depresión?
Anhedonia
Exactamente, lo complejo y lo interesante al mismo tiempo es que la depresión bipolar tiene las mismas características que la depresión monopolar. Como criterios diagnósticos esenciales para un episodio, ya sea monopolar o bipolar es por ejemplo la anhedonia, donde la persona tiende a perder el placer por cosas que en la vida en general le han producido mucho placer y un ánimo que está disminuido la mayor parte del tiempo. Entonces estos dos criterios son fundamentales para poder darse cuenta de que hay un episodio de depresión independiente de lo que sea.
5. ¿Cuál es la diferencia entre la manía en el trastorno bipolar tipo 1 con el tipo 2?
Son similares, lo que pasa es que las personas con diagnóstico Bipolar Tipo 2 no hacen manía, sino que hacen hipomanía. Se puede dar manía, pero en la estructura. En el Tipo 2 se tiende a dar hipomanía, lo que no quiere decir que no se pueda dar una manía, es la tendencia general. En el Tipo 1 está esta manía que está mucho más presente y mucho más prolongada en el tiempo, mucho más intensa.
Episodios que desgastan
Tenemos que pensar que un episodio, ya sea de manía o depresión, tiene que mantenerse por cierta cantidad de tiempo. Estamos hablando alrededor de cinco días, para ellos poder empezar a pensarlo como un episodio. Pero además, estos episodios sin tratamiento pueden durar una semana o un mes. Entonces la experiencia de la persona que está viviendo algún tipo de episodio durante un mes es altamente compleja y altamente desgastante.
Alteraciones del sueño
Entonces así como está el ánimo, que se nota bien marcado en la diferencia de un episodio de depresión o un episodio de manía, hay otro factor que es un predictor el sueño. Cuando hay un episodio depresivo, al tener menos energía, literalmente los tiempos de sueño y el cansancio son mucho más prolongados.
Versus en la manía, hay poca necesidad de dormir, se duerme solo un par de horas y con eso está la sensación de que hay poca necesidad de dormir, se duerme solo un par de horas y con eso está la sensación de que ya descansaste todo lo que tenías que descansar.
Para quienes tenemos un trastorno bipolar, hay que estar atentos a las alteraciones del sueño, porque ahí puede estar pasando algo. Las alteraciones del sueño.
6. ¿Se pueden pasar semanas durmiendo muy poco y rindiendo en la vida laboral y cotidiana?
Cierto. Me parece una pregunta interesante pero compleja. A nivel cerebral, la parte del cerebro que está regulando el ánimo y el descanso es la misma que la del hipotálamo en la zona de la amígdala. Si es que hay una alteración a nivel del hipotálamo eso va a tener una alteración en el sueño. Además va a tener una alteración en los comportamientos con respecto a las energías. Entonces ahí hay algo definitivamente.
Química versus voluntad
¿Para dónde quiero llegar? El típico dilema, que no solo pasa con el trastorno bipolar, sino con las enfermedades mentales en general, que convivimos en una sociedad donde todo es entendido en base a la voluntad. “¿Estás deprimido? ¡Anímate! ¡Alégrate! ¡Agradece! Hay gente que está sufriendo, lo que tú vives no es sufrimiento”. En el fondo hay que llevar esta conversación a un aspecto más químico, que no tiene que ver con la voluntad o el querer salir adelante.
Juicio social
Es algo muy relevante porque no solo las personas con enfermedades mentales están lidiando con sus síntomas, sino que también están lidiando con un enjuiciamiento de su entorno y de la sociedad en la que estamos viviendo.
El trastorno bipolar es una enfermedad que se expresa hasta cierto punto por desregulaciones a nivel de neurotransmisores. Eso es real y en muchas oportunidades eso favorece otras cosas como el estigma asociado con la enfermedad de salud mental y se confunde con voluntad.
Las sábanas de metal
Cuando hay una persona en un episodio depresivo, por ejemplo, se preguntan, ¿por qué no sale? ¿Por qué no es feliz? “Mira la vida que tiene”. Eso es complejo, es muy, muy complejo para la persona que está viviendo ese momento. Hay un compañero en la fundación que tiene una imagen, que a mí me encanta, me gusta mucho, y habla de que cuando hay un episodio depresivo están las sábanas de metal.
Literalmente no hay energía para poder levantarse de la cama. Entonces no pasa por la voluntad bajo ningún punto de vista. Eso también se extrapola a los episodios de hipomanía o de manía.
Psicoeducación: Los acuerdos
Hay dentro de los síntomas, que se dan más en la manía, hay conductas de riesgo, por ejemplo, yendo al casino y perdiendo plata. Entonces la gente se pregunta, “¿cómo puede ser tan irresponsable?”, como si estuviese la voluntad de por medio.
A propósito de la voluntad es tan importante que, con un buen trabajo de psicoeducación relacionado con el trastorno bipolar, hay una herramienta de psicoeducación que se llaman los acuerdos. Esos acuerdos se tienen que hacer en eutimia, en un estado de ánimo estable. ¿Por qué se hacen en eutimia? Porque cuando estás en un episodio depresivo o en uno de manía, esa voluntad, esa capacidad de poder reflexionar, está alterada por el episodio mismo. Se pierde.
¿Cómo se soluciona eso? Una posibilidad es hacer estos acuerdos en eutimia. En un caso imaginario, pero suponiendo que tengo episodios de manía y eso hace que vaya al casino. Hago un contrato que diga que cuando tenga un episodio de manía le voy a entregar las tarjetas o las llaves a una persona de confianza. Sin imposición, hay un acuerdo previo, porque precisamente se altera la voluntad.
7. ¿Qué alternativas de tratamientos tienen las personas bipolares? ¿Qué han podido aprender en la fundación al respecto?
Una persona con trastorno bipolar es alguien que tiene un diagnóstico, en este caso de salud mental, como puede ser cualquier tipo de diagnóstico. Esto requiere ciertas características que tienen consecuencias y tratamientos. Uno de los puntos fundamentales es que buscando las maneras, una persona con trastorno bipolar puede hacer la vida que quiera.
Estigma y autoestigma
Estamos enfrentando una situación de estigma y de autoestigma, lo que marca una diferencia que es brutal.
8. Estoy de acuerdo contigo, en general los rótulos son limitantes, y somos muy complejos como seres humanos.
Absolutamente, esa es una característica. Pero cuando se plantea como “el bipolar” o “la bipolar” esa ya no es una característica, sino que algo constitutivo. ¿Qué quiere decir esto? Que toda mi vida y mis relaciones están medidas por el Trastorno Bipolar, y eso no es necesariamente así.
9. Claro, es algo que podría pasar con cualquier otra enfermedad.
Independiente del tipo de trastorno bipolar o ciclotimia, el medicamento central tiene que ver con estabilizadores del ánimo. Nosotros tenemos cercanía con la Sociedad Chilena de Trastorno Bipolar, Sochitab. La Fundación Círculo Polar nace de la mano de Sochitab y su ex presidente el Dr. Jorge Cabrera, quien destaca la importancia y la utilidad del litio como estabilizador del ánimo.
Estabilizadores del ánimo
Entonces independiente de si es litio o no, una persona con trastorno bipolar tiene que tomar alguna medicación para esta estabilización. Puede ser litio, lamotrigina y hay algunos antipsicóticos que en dosis distintas, más bajas en general, también funcionan como estabilizadores del ánimo. Hay una gama bastante amplia.
10. El riesgo de suicidio en personas con trastorno bipolar es considerablemente más alto que en la población general, ¿el tratamiento y los estabilizadores del ánimo bajan este riesgo?
La presencia de suicidalidad en personas que tenemos el diagnóstico de trastorno bipolar es considerablemente más alta que en el resto de la población. El litio, dentro de las características de estabilizador del ánimo, también baja los niveles de impulsividad. Al bajar los niveles de impulsividad se vuelve un medicamento protector de esta suicidalidad.
Los medicamentos apropiados
Cuando las personas tenemos el diagnóstico es muy común que al comienzo el trabajo farmacológico sea muy complejo. Muy complejo. Los médicos van haciendo variaciones, los medicamentos tienen consecuencias. El litio tiende a generar resequedad lo que implica beber más líquido por ejemplo. El hambre está vinculada con la lamotrigina por ejemplo. Sobre todo al comienzo tienen efectos secundarios que no son menores.
Con el tiempo todo mejora
Pasé de tomar nueve medicamentos, más o menos, al comienzo del diagnóstico y hoy en día tomo tres. Hoy prácticamente no tengo ninguna consecuencia como efectos secundarios, más allá del sueño con una de las pastillas, pero te acostumbras. No solamente me acostumbré con el tiempo, sino que también con el trabajo de los médicos adecuados. He tenido suerte al contar con médicos especialistas en trastorno bipolar en Chile. Lograron dar con la dosis y el tratamiento adecuado. No solo es costumbre, sino que se consigue con la farmacología adecuada.
11. ¿El Trastorno Bipolar es algo para toda la vida o es una enfermedad que tiene cura?
El trastorno bipolar es una enfermedad crónica, tiene tratamiento como veníamos hablando, pero hasta el día de hoy no tiene cura. Ojo, hasta el día de hoy. Es una enfermedad crónica que tiene estas características de presencia de episodios. En la fundación pensamos que desde la farmacología podemos hacer un tratamiento y una vida lo más placentera posible.
4 niveles de tratamiento
Esto requiere un trabajo en cuatro niveles distintos:
El primero es la farmacología, o sea un trabajo con un médico. El segundo, en paralelo, un trabajo psicoterapéutico de las características de cada persona. El tercero es el trabajo de acompañamiento con pares, con otras personas que también vivan el diagnóstico, tanto para quienes estamos diagnosticados como para los familiares, es fundamental. El cuarto, que para mí es tan importante como el tratamiento farmacológico, es la psicoeducación.
Prevención
La psicoeducación disminuye en un 40% la posibilidad de que se presenten episodios más severos y posibles hospitalizaciones. Un 40% para cualquier persona es número alto, pero para quienes estamos viviendo una realidad donde los diagnósticos y los episodios tienen consecuencias muy altas, entre esas, la hospitalización es un número que no se puede dejar de considerar.
Teniendo estos cuatro elementos presentes, una persona con diagnóstico, puede continuar con su vida y objetivos que quiera proyectar, haciendo modificaciones evidentemente.
Por ejemplo, si soñara con realizar un trabajo de noche, no tengo ninguna posibilidad porque está en contrasentido a mi tratamiento farmacológico. Las alteraciones del sueño son un riesgo altísimo para que se presente un episodio.
Pródromos: síntomas previos a un episodio
A propósito del diagnóstico, episodios, psicoeducación y farmacología, es súper importante la prevención en salud mental, pero en el trastorno bipolar se habla de pródromos. Los pródromos son situaciones que pasan antes de que empiece el episodio. Entonces tú puedes darte cuenta de que viene un episodio antes de que empiece.
¿Por qué? Porque si tú tomas conciencia, te das cuenta de que puede venir un episodio, tú tomas las acciones antes de que el episodio venga. Le puedes avisar a tu familia de tu problema. Le puedes avisar a tu psiquiatra para hacer un trabajo preventivo y que finalmente el episodio, si es que se llega a instalar, si se llega a manifestar, sea considerablemente más bajo.
Es uno de los grandes temas que se hablan en la Fundación Círculo Polar, porque antes de que se instale el episodio hay señales iniciales. Hay señales iniciales para la manía y hay señales iniciales para la depresión. Entre otras cosas está el sueño.
Pródromos de alerta hacia la Manía o Hipomanía: alteraciones del sueño, despertarse antes de lo habitual o insomnio, sin sentir cansancio al día siguiente. Exceso de energía e inquietud, aumento en la velocidad al hablar, mayor actividad motora. Cambios cognitivos y de conducta, pensamientos acelerados, mayor confianza en uno mismo, irritabilidad, impaciencia y aparición de múltiples proyectos nuevos.
Pródromos de alerta hacia la Depresión: Problemas de sueño, dormir demasiadas horas, dificultad para conciliar el sueño por la noche o somnolencia diurna excesiva. Falta de motivación, apatía, desinterés por las actividades habituales y descuido del aspecto físico o la higiene. Aislamiento y humor, alejamiento social, irritabilidad o inhibición, verbalización de sentimientos de inutilidad.
12. ¿Qué te motiva a trabajar en la fundación y compartir tu testimonio?
Vengo de una familia donde la necesidad de resiliencia era imperante. Mi mamá detenida, torturada y exiliada política. Mi hermana pasando situaciones personales muy complejas. Entonces en mi cabeza el pararse y sobrevivir era algo imperante. Cuando estuve en el hospital, si bien algunas de las personas que trabajaban allí fueron importantes, los que fueron profundamente significativos fueron mis compañeros.
Del sufrimiento al amor
Era un mundo muy particular, donde había mucho sufrimiento, pero al mismo tiempo había mucha resignificación de ese sufrimiento. Había gente que estaba muy sola, yo era de las pocas personas que los iban a ver todos los días. Luego cuando salí comencé mi trabajo con mi psicoanalista, que era fundamental, y cuando me di cuenta de que el trastorno bipolar es crónico, la esencia de sobrevivencia de mi familia me ayudó.
El paciente bipolar consciente
Ahí fue cuando me vi como el paciente bipolar para toda mi vida. Ahí me surgió la idea de la consciencia. Entonces decidí resignificar todas las cosas dolorosas que habían pasado hacia atrás en mi vida. Ahora tenía una variable que nunca antes había tenido, me ayudó a resignificar, y me di cuenta que tenía una herramienta poderosa. Tenemos una gran amalgama entre el conocimiento científico, que tenemos en gran medida gracias a la Sochitab, y el experto por experiencia.
Experto por experiencia
Para mí trabajar validando las experiencias, validando las emociones de las personas, que estamos diagnosticadas, es mi sentido de vida y se volvió esperanza, porque la esperanza se sostiene de una falta y esa falta se proyecta para solucionar en un futuro. Esa figura me hace muchísimo sentido porque cuando digo que se puede tener la vida que uno quiera es algo que yo creo profundamente.
Creo que el experto por experiencia es una persona cuya palabra es validada en los equipos médicos, para que la voz esté presente. Un médico me puede explicar el trastorno bipolar, pero no lo que se siente. En mi experiencia me faltó una persona diagnosticada con más experiencia que pueda brindar mayor esperanza.
