Un conflicto territorial divide a los propietarios de un fundo en Frutillar con una comunidad mapuche que reclama la recuperación de un territorio ancestral. Afirman que tienen documentos que datan de 1913 y 1916 en los que sus antepasados figuran como propietarios. En tanto la Multigremial del Sur, que agrupa a los agricultores de Los Lagos, inició acciones legales prestándole apoyo al campesino de Frutillar que ve amenazada su continuación en el campo. Por su parte, Gilberto Velasquez, presidente de la comunidad Weichan Mapu, dijo que “este gringo ha venido a explotar, ha venido a enfermar nuestra ñuke mapu. Él tiene los ríos todos cortados, el bosque nativo lo tiene todo explotado, entonces ya llegó la hora de reclamar lo que es nuestro”.
15.09.2022
Por Francisca Vargas
Constanza Hitschfeld
La comunidad Weichan Mapu fue acusada de actos violentos por parte de la Multigremial del Sur. Los agricultores presentaron este jueves por tercera vez una denuncia ante el Juzgado de Garantía de Puerto Varas supuesta usurpación violenta al Fundo Línea Pantanosa en Frutillar. Acusan que el dueño del campo habría sido atacado con piedras por miembros de la organización indígena cuando ingresó a trabajar.
Conflicto en Frutillar
Cristóbal Grünwaldt, asesor legal de la Multigremial del Sur, explicó que“es la comunidad la que está manteniendo control de parte importante del predio. Todo agravado por la supuesta reunión que tuvo lugar ayer entre ellos y la delegada presidencial. Nos parece gravísimo que la delegada se reúna con personas imputadas, querelladas que están cometiendo los ilícitos, pero que no se reúna con la víctima y que no haga lo que tiene que hacer, que es promover desde la autoridad que se restablezca el Estado de Derecho respaldando el accionar de Fiscalía y Carabineros”.
El gremio regional declaró alerta por la ocupación del fundo de Jaime Neumann, agricultor que estaría siendo agredido por la comunidad mapuche. Convocó a todos los agricultores para apoyar al frutillarino y realizaron un llamado “a no permitir que la violencia de grupos radicalizados altere la paz de nuestros campos y familias”. En tanto que la comunidad Weichan Mapu asegura contar con documentos que comprueban que sus antepasados fueron propietarios en 1913 y 1916.
Explotación
Gilberto Velásquez, presidente de Weichan Mapu, dijo que “este gringo ha venido a explotar, ha venido a enfermar nuestra ñuke mapu. Él tiene los ríos todos cortados, el bosque nativo lo tiene todo explotado, entonces nosotros ya llegó la hora de reclamar lo que es nuestro. También se lo hicimos ver a la delegada presidencial, nuestra situación que estamos pasando con este winka. El solo hecho de él tener la tierra según él habla de que él la tiene hace seis generaciones. Imposible de que él la tenga seis generaciones. Nosotros somos la cuarta generación de parte de los Huenuqueo Inalef. Nosotros contamos con esos documentos acá”.
Williche y mapuche
La evolución de los williches está vinculada al mar y su lenguaje es chesungun, diferente del mapudungún que hablan los mapuches. Tras la conquista española hubo enfrentamientos principalmente en el corredor entre Osorno y Carelmapu que incluyó el debilitamiento de los williches en la provincia de Llanquihue. El incendio de ciudades españolas y posterior despoblamiento motivó a los gobernadores de 1830 a 1840 a iniciar la política de inmigración europea al sur de Chile. La exploración del lago Llanquihue o lugar escondido en chesungún comenzó en 1850, después llegaron los colones europeos a esa zona.
Pablo Fábregas, profesor e historiador regional, explicó que “los territorios donde se asentó la colonización germana con Vicente Pérez Rosales habían sido cultivados y eran parte de la cultura de los pueblos originarios durante siglos. Con la conquista española en el siglo XVI se entregaron encomiendas (indígenas en servidumbre) incluso en torno al lago Llanquihue. Con la victoria williche de 1602, que significó que los españoles abandonaran Osorno, debieron refugiarse en Chiloé y crear tres fuertes Calbuco, Maullín y Carelmapu, desde donde realizaron expediciones de castigo (Malones y Malocas) para secuestrar indígenas y venderlos fuera, con ello la población nativa disminuyó ostensiblemente”.
Entrega de tierras
El Estado le quitó tierras a las familias indígenas y las vendió a lo largo de las décadas una y otra vez, incluso durante la tiranía. La mayoría realiza un reclamo pacífico, pero unos pocos optan por la violencia quitándole legitimidad al reclamo. Chile ya entregó en democracia más de 650 mil hectáreas a descendientes de indígenas. Aún queda mucho trabajo por hacer y experiencias exitosas como las de Nueva Zelanda y Canadá pueden ser replicadas en nuestro país que contiene un poco más de un 20% del pueblo mapuche.