Cambio de hora comenzará este domingo 6 de septiembre, cuando los relojes deberán adelantarse 60 minutos en gran parte de Chile. La modificación puede afectar especialmente el descanso de niños y niñas. Adaptar gradualmente los horarios, reducir estímulos antes de dormir y mantener rutinas tranquilas son algunas de las recomendaciones para facilitar la transición.
31.08.2026
Por Rodrigo Miño
Este fin de semana comenzará a regir el horario de verano en gran parte de Chile. A las 00:00 horas del domingo 6 de septiembre, los relojes deberán adelantarse 60 minutos y marcar la 01:00.
No se aplica en Aysén, Magallanes ni Antártica
La modificación no se aplicará en las regiones de Aysén y de Magallanes y la Antártica Chilena, que mantienen de forma permanente el horario de verano.
Cambio de hora
El cambio puede alterar temporalmente las rutinas de sueño, especialmente en niños. La terapeuta ocupacional Daniela Wachholtz explica que la modificación horaria puede generar un desajuste entre el funcionamiento interno del organismo y las rutinas asociadas a las horas de luz, particularmente por la reducción del tiempo disponible para dormir.
Para facilitar la adaptación de niños y niñas, la especialista entrega cinco recomendaciones:
1. Adelantar los horarios gradualmente
Modificar las rutinas entre 15 y 20 minutos cada vez puede facilitar la adaptación del organismo al nuevo horario.
2. Adecuar la iluminación
En niños sensibles a la luz, oscurecer la habitación puede favorecer la conciliación del sueño.
3. Reducir los estímulos antes de dormir
Disminuir los estímulos visuales al menos 45 minutos antes de acostarse ayuda a preparar al organismo para el descanso.
4. Adaptar también los horarios de alimentación
Las comidas forman parte de la rutina diaria, por lo que modificar progresivamente sus horarios contribuye al ajuste general.
5. Incorporar actividades relajantes
Un baño, la lectura u otra actividad tranquila antes de acostarse pueden disminuir el nivel de activación y entregar al cuerpo señales asociadas al descanso.
La recomendación principal es acompañar el cambio de manera progresiva, procurando mantener rutinas que favorezcan un descanso adecuado durante los primeros días del nuevo horario.