Clown Terapéutico reunió a más de 60 participantes de ocho países latinoamericanos en Puerto Montt durante el V Congreso Internacional “Cadenas de Alegría”, realizado por primera vez en Chile. El encuentro abordó esta disciplina como herramienta complementaria para humanizar la atención en salud y culminó en el Hospital Puerto Montt, donde los clowns recorrieron salas, pasillos y estaciones de enfermería.

25.08.2026
Por Leonardo Troncoso

Durante cuatro jornadas, la ciudad de Puerto Montt y el Hospital Puerto Montt se convirtieron en la capital latinoamericana de la sonrisa, la empatía y el afecto al albergar el V Congreso Internacional de Clown Terapéutico 2026: “Cadenas de Alegría”. El hito, desarrollado por primera vez en Chile, reunió a más de 60 funcionarios, voluntarios e integrantes de la red de salud pública y privada provenientes de México, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Argentina, Paraguay, Perú y Chile, consolidando un espacio de intercambio técnico, científico y vivencial para humanizar la atención hospitalaria.

¿Qué es el Clown Terapéutico? Una disciplina basada en la evidencia

En el contexto hospitalario latinoamericano, el clown terapéutico no se concibe como una mera entretención. Se trata de una herramienta complementaria de salud basada en la evidencia científica y la humanización del cuidado.

Revisiones sistemáticas y metaanálisis respaldan que las intervenciones del clown disminuyen el temor a los procedimientos médicos y de enfermería en pacientes adultos y pediátricos. Contribuye a liberar endorfinas, fortaleciendo la resiliencia emocional del paciente y de su núcleo familiar durante momentos de alta vulnerabilidad.

El liderazgo de la Dra. Pinika y el hito en el HPM

El congreso estuvo liderado por la Dra. Pinika, destacada profesional del HPM, quien culmina un ciclo de 4 años como presidenta de la Asociación Latinoamericana de Clown Terapéutico. La profesional ha sido un pilar fundamental en la consolidación de Clowntagiosos Chile, agrupación que lleva 13 años funcionando en el Hospital Puerto Montt.

“Este congreso tenía un objetivo muy simple y a la vez gigante: encontrarnos para recordar que detrás de cada delantal, de cada bata, de cada procedimiento y cada paciente que hay en una cama de hospital, hay una persona que necesita ser mirada, escuchada y acompañada. La alegría no es lo contrario a la ciencia; la alegría también puede ser una herramienta de comunicación, de vínculo y de bienestar”, destacó la Dra. Pinika.

Respecto a la evidencia médica del clown terapéutico en el paciente hospitalizado, la especialista enfatizó que “la nariz roja no viene a curar la enfermedad; es un coadyuvante, viene a ayudar a que el paciente atraviese el proceso de enfermarse de una manera más humana. Y eso, señores, también es medicina”.

Un cierre colmado de risas y color en las salas del HPM

La jornada de clausura del congreso tuvo como escenario central el Hospital Puerto Montt. Más de 60 clowns recorrieron los pasillos, salas de hospitalización, estaciones de enfermería y salas de espera, llenando de risas y luz el entorno de pacientes, familiares y equipos de turno.

Posteriormente, el Auditorio del HPM albergó la plenaria final del evento. La ceremonia contó con la participación de María Elena Flores, subdirectora de Gestión del Cuidado del HPM, junto a representantes de los gremios del establecimiento, quienes reafirmaron el compromiso de la institución con la humanización de las atenciones y el bienestar laboral de las y los trabajadores.

“El hecho de que este congreso haya finalizado en el Hospital de Puerto Montt, realmente es un acto muy significativo porque el recibir a participantes y exponentes de distintos lugares nos permite acercar esta experiencia directamente a nuestros usuarios, a sus familias y también a los equipos de salud. Con esto reafirmamos nuestro compromiso con la humanización del cuidado y el valor que tiene la alegría y el vínculo humano dentro de un hospital.”, destacó Flores.

“Es profundamente emocionante cerrar este ciclo haciendo el congreso en mi casa, en el Hospital Puerto Montt.  Hoy logramos mostrarle a Latinoamérica que desde el sur de Chile también se puede seguir liderando e innovar en humanización en salud. Uno puede terminar un periodo de dirección de una organización, pero no termina una revolución de amor y alegría que vengo soñando hace años”, agregó la Dra. Pinika.

En su mensaje a la comunidad funcionaria del HPM, la profesional llamó a no dejar la empatía de lado en la rutina diaria: “No dejemos la humanidad en el casillero antes de entrar a trabajar. La risa no viene en la receta médica, pero es parte del tratamiento humano. A veces basta con mirar a los ojos, escuchar de verdad y tocar una mano. La revolución de amor no se termina al quitarnos la nariz; se lleva puesta junto con el delantal”.