Entrevista con la física e ingeniera, Maqui Cáceres, quien presentará en Puerto Varas su nuevo libro infantil “Maqui y Flami, la curiosa”, una propuesta que une ciencia, arte y naturaleza. Tras reinventarse en el sur de Chile, la autora busca acercar la ciencia a niños y niñas desde el asombro y la creatividad. El lanzamiento en Sala CAMM incluirá ilustración, música en vivo y actividades familiares, promoviendo el aprendizaje a través del juego y la imaginación.

07.05.2026
Por Diego Gálvez

Desde que llegó al sur de Chile en 2018, Maqui Cáceres comenzó a reconstruir su manera de entender la ciencia. Titulada en Física Aplicada e Ingeniería Física en la Universidad de Santiago (USACH) y con experiencia laboral en el Ministerio del Medio Ambiente y la ONU, Cáceres tomó la decisión de reinventarse y comenzar un nuevo camino donde incorporó otra de sus grandes pasiones: las artes escénicas. Rodeada de la naturaleza frutillarina y en diálogo constante con la infancia gracias al vínculo con su hija de 12 años, la física fue desplazando las respuestas técnicas de la ciencia dura para dar paso a una mirada más sensible, donde el asombro por los fenómenos naturales de nuestro mundo toma protagonismo.

Maqui Cáceres en Puerto Varas  

A partir de ese cruce interdisciplinar nace “Maqui y Flami, la curiosa”, un libro que invita a explorar el conocimiento a través del juego, el dinamismo y la imaginación, acompañado de ilustración, música y cocina.

Su obra será presentada este sábado 09 de mayo en Sala CAMM, Puerto Varas, un evento gratuito y dedicado para toda la familia, que contará con la participación de la ilustradora, Pati Aguilera. Además del lanzamiento, la actividad contará con música en vivo y firma de libros, en una experiencia dedicada al aprendizaje y disfrute familiar.

En entrevista con el CAMM, Maqui Cáceres profundizó sobre sus inicios en las ciencias y sobre su giro vocacional, donde dejó de buscar soluciones a problemáticas institucionales y comenzó a reencontrarse con la disciplina a través del arte y el asombro.

Entrevista con Maqui Cáceres, la científicartista que presentará su nuevo libro infantil en Sala CAMM:

“Me interesa abordar la ciencia desde la belleza de la naturaleza, más que desde un problema”

1. ¿Qué vino primero? ¿Tu amor por la física o el amor por los niños y el arte?

R: Primero vino el amor por la ciencia, el amor por la astronomía. Ese fue mi primer amor, cuando tenía 10 años, y me sigue durando. siempre ser astrónoma. Antes de entrar a la universidad decidí estudiar Física Aplicada. Estudié una licenciatura y además Ingeniería Física porque sentí que me ampliaba un poquito más el rango desde donde mie podía desempeñar.

Yo vivía en una zona rural de Santiago, y en esa zona había unos cielos increíbles, estaba muy poco contaminado. Los caminos no estaban pavimentados y el cielo era espectacular. Llevaba una observación constante del cielo, tenía un cuaderno que hice a los 10 años, forrado con tela, y hacía observaciones astronómicas a diario prácticamente, y tenía la suerte de tener el cielo ahí, mi espacio de observación estaba en el patio de mi casa.

2. Estudiaste física y terminaste tu carrera, ¿qué vino después?

R: Antes de terminar mi carrera tuve un momento de crisis vocacional y pensé renunciar para estudiar danza contemporánea. Fue en cuarto año más o menos.  Un poquito antes empecé a descubrir todos los talleres de extensión cultural de la universidad y me metí a todo, a danza y a teatro. Me gustaban mucho los ramos de historia y en verdad soy súper humanista también, estoy súper dividida. Dividida y complementada finalmente, porque me di cuenta que me gustaba mucho la expresión artística en escenario y me gustaba la capacidad de ensayar. Entonces llegó un momento en que dije: “No, yo voy a renunciar a mi carrera de física y me voy a dedicar a la danza”.

Y hubo un momento muy bonito con una persona, que era en ese momento el director de extensión cultural de la universidad, nos hicimos muy cercanos con Florentino Meriño y le conté: «Florentino, yo quiero renunciar a mi carrera de física y quiero dedicarme a las artes» Y él me dijo: “te has esforzado un montón, eres una tremenda alumna y te queda super poco para terminar. Termina y después, si quieres, olvídate y haz otra cosa”. Para mí ese consejo fue fundamental y terminé la carrera.

3. La crisis vocacional por la que pasaste, ¿tiene relación con tu migración hacia el sur de Chile?

R: Mi interés artístico partió en Santiago, cuando yo era súper chica hacía canciones para mí, a los 10 años, de ahí para adelante, siempre estuve vinculada al mundo artístico, más y creativo. Después en la universidad también, montones de talleres y me nutrí mucho del mundo artístico. Después, ya cuando trabajaba en el Ministerio del Medio Ambiente, en centros de investigación, siempre estaba vinculada con algún tema artístico. Talleres de danza por lo general. Pero efectivamente se desarrolló en el sur, cuando me vine para acá en 2018, descubrí el Teatro del Lago y conocí el canto. que era algo que yo jamás había hecho en mi vida, como que cantaba para mí nomás.

4. ¿Cómo llegas a sacar este libro? ¿Cómo llegas del arte a los niños?

R: Bueno, porque tengo una hija de 12 años, pero todo esto partió cuando ella tenía 7 años. Parte porque me vine a Frutillar y acá no tenía campo laboral y me enfoqué mucho más en la crianza de mi hija. Entonces, ya desde la pandemia empecé a hacer talleres en mi casa, a ella le encantaba cocinar. Me empecé a reinventar.

Soy ingeniera en física con especialidad en medioambiente, entonces estuve trabajando en muchos proyectos que tenían que ver con la naturaleza y el medioambiente. Pero me pasaba que me interesaba mucho más abordarlo desde la belleza de la naturaleza que desde el problema. Ahí fue que dí el giro, me fui a buscar la belleza de los fenómenos, que es lo que me trajo a la ciencia: entender un arcoiris, entender qué pasa cuando miras al cielo, por qué el cielo es azul. Y creo que aquí, viviendo en el sur, junto a los talleres con los niños, empecé a acordarme de las cosas que a mí me atrajeron a la ciencia, cuando yo era niña.

5. ¿Cuándo partió la idea de crear el libro?

R: Vinculado con mis talleres, como Casa Maquis. En un momento se me ocurrió inventar un personaje para conectar con la infancia. Ahí nace Flami, que era un peluche de mi hija en un inicio. Con eso empecé a hacer algunos talleres, fui a ferias y me invitaron al Encuentro Verde de Puerto Varas. Ahí hice un taller y mi público era mayoritariamente femenino, y ahí me dí cuenta que algo le pasa a las niñas con esto. Y como hay una brecha de género tan grande en la ciencia, me percaté que es un espacio que me gusta mucho y puede ser desarrollado. Después de eso empecé a hacer canciones e invité a una cantautora que se llama “Medicentuna”, co-creamos canciones y entonces yo empecé a escribir letras, ella empezó a musicalizar. y comenzamos a crear en conjunto. Hoy día están publicadas en Spotify y en todas las plataformas musicales.

Cabe destacar que hace algunos años Maqui Cáceres ya marcó un precedente artístico a nivel regional, cuando realizó una serie audiovisual infantil para Youtube, llamada “Maqui y Flami la curiosa, un viaje a través de la luz”, la cuál es protagonizada por el muppet y la “científicartista”, quienes recorren el sur de Chile aprendiendo de las diversas áreas de la ciencia, donde también entrevistaron a icónicas investigadoras y divulgadoras contemporáneas como Tere Paneque, Carla Hermann, Giuliana Furci y otras.

6. ¿Crees que el arte fue un refugio en tu vida? ¿Es ese el mensaje detrás de esta propuesta?

R: Era fundamental, creo que cuando hay personas que necesitamos expresar cosas que tenemos adentro, tiene que emerger. En mi caso, estoy leyendo un fenómeno y enseguida empiezo a pensar en cómo lo canto, cómo lo cuento, cómo lo explico, cómo lo narro, cómo lo transmito. Y por eso justamente los espacios de residencias artísticas han sido súper importantes para poder llevar a cabo todas esas ideas, tener el espacio en el día a día.

Hoy, Maqui y Flami regresan con otro formato, pero igual de creativas y entusiastas, fomentando la ciencia y la literatura a través de una fusión lúdica, donde los niños y niñas no tan solo leerán historias, sino que serán protagonistas de ellas, combinando técnicas de ilustración, recetas de cocina y música en vivo.

El Centro de Arte Molino Machmar forma parte del Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, que busca fortalecer y dar continuidad a instituciones y organizaciones culturales de derecho privado y sin fines de lucro. Este programa además es parte del Sistema de Financiamiento a Organizaciones e Infraestructura Cultural del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio que integra, articula y coordina de forma transversal los planes, programas y fondos orientados al fomento y apoyo de las organizaciones, de la infraestructura cultural, y de la mediación artística. Todo esto con una vocación descentralizada, mecanismos participativos, y la promoción de la creación de redes y asociaciones.