“Soy Claudia, soy Ester y Soy Teresa”. También soy Denisse Cortés Saavedra, Observadora de Derechos Humanos fallecida en Plaza Dignidad, cuya familia pone en duda versión oficial aún en investigación. La violencia política está tan naturalizada que frente a la sociedad ocurre como una violencia más, pero también deriva de la profunda misoginia. Durante años las mujeres recibíamos flores cada 8 de marzo en señal de celebración y la Conmemoración por lejos de representar un día de fiesta y bombones, se realiza porque fueron quemadas vivas mujeres obreras en huelga en una fábrica de Nueva York, durante las guerras que libró la humanidad siempre las mujeres fueron consideradas botines de guerra, objetos de uso y brutalmente violadas y esclavizadas. La violencia política es simbólica, sexual, física y psicológica es deshumanizante e invisibilizadora.

Columna de opinión
12.10.2021
Por Ana González
Presidenta ONG Lideracción, miembro Red Chilena Contra la Violencia hacia las Mujeres

Las recientes elecciones de Constituyentes para escribir una Constitución y por supuesto, forjar un nuevo Chile, dieron la señal que estos son tiempos de mujeres, pero no nos engañemos, no son tiempo de cualquier mujer, son tiempos de mujeres luchadoras sociales, activistas, feministas, de justicia social y cuidado del medio ambiente, de izquierda, por los cambios, esas son las mujeres que mayoritariamente ganaron las elecciones y se produjo en un momento histórico en el avance de la agenda de igualdad entre hombres y mujeres, que han impulsado precisamente esas grandes gigantes anónimas de la lucha social y activa desde tiempos inmemoriales. Y en ese contexto la condición de mujer corporal no es suficiente para incidir y la mayoría de nosotras lo entendimos así en las elecciones recientes y lo entenderán así en las que vienen. Por eso personeras como Gladys Marín, Elena Caffarena, Julieta Kirkwood son tan transversales en la política, por eso en los territorios que habitamos nacen nuevos liderazgos, como el de la única mujer que enfrentó elección de Gobierno Regional Paola Venegas o Patricia Rada en la Constituyente del D26, mujeres que has visto en la calle, en la política, en las organizaciones sociales buscando un cambio justo, digno y humano.

No puedo finalizar sin referirme a las otras anónimas asesinadas que claman justica hoy, en investigaciones dudosas y montajes que marcan la impunidad: Macarena Valdés mujer indígena y ambientalista en Panguipulli, Iris Rosales y Rosa Quintana en Ercilla suicidios dudosos en la horca que es la fórmula que han usado para acallarnos. Justica, un país que no avanza para erradicar la impunidad no puede construir futuro digno