Un mensaje esperanzador para todos los lectores de Diario Puerto Varas.

El Cristianismo es como un agua limpia y clara que lava una piedra impermeable. Por fuera se ve lustrosa, pero si usted la parte, por dentro está completamente seca. La piedra representa nuestra sociedad, que después de 2000 años, el agua no ha logrado penetrar.

Mahatma Gandhi dijo, “Si los cristianos actuásemos como cristianos, otro sería el mundo”. El pacifista además, puso en práctica aquello de que si te golpean en una mejilla ofrece la otra, poniendo en evidencia la hipocresía de la subyugación del Imperio Británico. Subyugación que se derrumbó pacíficamente, por la insostenible vergüenza del abusivo actuar de la dominación extranjera.

Además, Cristo en la cruz exclamó, “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. No dijo ¡Dios padre sácale la “cresta” a estos desgraciados! Tampoco dijo ¡Padre no saben lo que ME hacen!

Una perspectiva cristiana es visualizar a los malos como personas equivocadas. Sin rencor, sino más bien con algo de pena porque íntimamente no son plenamente felices. Cuando dañamos a los demás, nos dañamos a nosotros también, sin darnos, ni siquiera cuenta.

Jesucristo asimismo dijo, El espíritu está pronto pero la carne es débil”. La carne es nuestro sistema emocional y en la práctica somos esclavos de las emociones negativas, que nos destruyen y destruyen a otros. Cristo fue enfático en declarar la soberbia como el peor pecado, “Sepulcros blanqueados”,dijo. Estos se ven muy lindos por fuera pero por dentro están llenos de Tenebrios obscurus (nombre científico de insectos come carne que dejan los huesos pelados). Y estamos hasta la “tusa” de señores que no son capaces de reconocer sus errores y dar un paso atrás con humildad.

En verdad en verdad os digo, si no sois como estos pequeños; no entrareis al reino de los cielos”, expresó Cristo. Y el filósofo francés Rousseau, siglos después, además agregó: “El hombre nace bueno, pero la sociedad lo corrompe”. Por su parte Albert Einstein dijo, “Lo que llaman sentido común, es la suma de complejos y prejuicios que adquirimos de la sociedad, más o menos a los dieciocho años. Está claro que no vivimos en una sociedad cristiana.

Ahora que viene Navidad. Aunque sea por pocos días ¿Podemos ser como los niños? ¿Libres de rencores? ¿Aunque sea por pocos días? ¿Podemos desprendernos de los mensajes equivocados y tener buena voluntad?

¡Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad! ¡Feliz y plena Navidad para todos!

Dr. Eduardo Hitschfeld Lukeheide
Dr. Eduardo Hitschfeld LukeheideMédico Cirujano
dr.eduardohitschfeld@gmail.com