La asamblea de la Red Chilena Contra la Violencia Hacia las Mujeres decidió no apoyar, ni sumarse ni mucho menos reconocer el Acuerdo Constitucional. La razón primordial es que  carece de legitimidad, y no es tan alejado de la realidad, si pensamos que lo firmaron personajes como Warken y Rincón que ni siquiera tienen Partidos Políticos, tampoco han podido reunir las firmas.

Columna de opinión
19.12.2022
Por Aná González
Presidenta ONG Lideracción, miembro de Red Chilena Contra la Violencia hacia las Mujeres

Más allá de los discursos ni de izquierda, ni derecha, podrían haber tenido la decencia de que si  era una reunión de Partidos Políticos mínimamente los que estuvieran, fueran de partidos políticos, porque de lo contrario, mejor nos reuníamos en la Plaza los movimientos sociales.

A puerta cerradas, sin reconocer que el proceso fue el de un estadillo social, o mejor dicho, inició con un estallido social, acuerdan una Constitución tutelada, sin cumplir la norma de que los estén ahí sean efectivamente Partidos Políticos y lo más grave, sin entender que hay detrás del Rechazo, porque la verdad, los que votaron fueron ocho millones de votos nuevos que no habían elegido ni al Parlamento, ni al Presidente de la República, ni a los actuales Alcaldes a nadie, no votaban no les interesaba ninguna de las alternativas sobre la mesa, difícilmente, podrían algunos de los iluminados arrogarse la representación de ese voto Rechazo.

¿Terminaremos como en Perú? ¿Con otra revuelta más y un descrédito de la Democracia monumental, fragmentación social y lo más complejo retrocediendo al conservadurismo extremo?.

Lo que vivimos no es sólo una crisis democrática, también lo es la valórica. Un mundo que intenta avanzar a sociedades más humanas, en pugna constante. Estamos viviendo un Mundial de Fútbol que demuestra la crisis mundial de los llamados sistemas democráticos: Un equipo Alemán que no puede expresarse por la diversidad sexual (censurado), tres periodistas que mueren de forma sospechosa, trabajadores migrantes que mueren masivamente construyendo estadios millonarios, un futbolista Irani condenado a muerte por defender los derechos de la mujeres. Y en nuestro país “de las maravillas” la molestia de las organizaciones sociales por la descarada celebración del Acuerdo por Chile ¿cuál Chile? El del Patriarcado, el de los iluminados, el de las élites, el de las certezas económicas con una tienda como La Polar (mismo grupo que debía impuestos multimillonarios que fueron condonados) vende ropa falsificada, el de las nuevas bandas criminales, el de los femicidios en alza. ¿Estaban pensando en eso cuando firmaron un pacto ilegítimo? ¡NO!. Estaban asegurándose de que sigamos igual que ANTES, vale decir retrocedamos, a ese Oasis de América Latina que terminó con ollas comunes cuando la crisis recién comenzaba, imaginen el otro año.

Es una crisis cultural la que vivimos y se suma con la más grave la medioambiental. La tierra no resiste este sistema inhumano del consumo por el consumo, del dominio por el dominio y del poder por el poder. Las mujeres de nuestro país seguiremos siendo más pobres que los hombres pobres, más violentadas por el sólo hecho de ser mujer y más desesperanzadas que antes. Pero no se equivoquen con nosotras, estamos acostumbradas a seguir luchando, mientras una de nosotras se levante, hay luz.

Por ahora decirles que su junta de Club de Toby descarada y su asado parrillero que dio luz al Acuerdo Constitucional NO nos representa y es del todo ilegitimo. Nos organizamos nos manifestamos y por supuesto luchamos. #CuidadoElMachismoMata.