¿Cuándo fue la última vez que fuiste al cine? A mí me ha costado y he ido mucho menos de lo que me gustaría. ¿Falta de oferta? ¿El covid mató el séptimo arte?

Columna de opinión
28.10.2021
Por Federico Sepúlveda
Periodista

Mi última película prepandemia fue “Jojo Rabbit”. Es la historia de un niño alemán durante la Segunda Guerra Mundial cuyo amigo imaginario es Hitler y fue una gran despedida por largo tiempo de las salas. Antes de eso tuve la opción de ir a ver una gran cantidad de blockbusters de acción, muchos de los cuales me repetí durante la cuarentena a través de alguna de las múltiples apps de Streaming o desde otros rincones de internet.

El retorno a la normalidad ha significado la apertura de establecimientos de todo tipo y para los que disfrutamos con sumergirnos en la experiencia del cine hemos visto cómo se abre de nuevo nuestra posibilidad. Yo ya vi lo último de Marvel y tengo muy pendiente ver las nuevas producciones de James Bond y la película del momento, “Dune” del director Denis Villeneuve. Comentario rápido: Villeneuve ha tenido obras geniales y otras que han sido pinchazos gordos. Estoy ansioso por saber qué sensación me deja este megaproyecto de ciencia ficción.

En Puerto Varas la sala -1 cuenta con una buena y variada parrilla que deja a la mayoría de los cines comerciales de Santiago envidiosos. Luego, en Puerto Montt, nos encontramos con el tema que no es ninguna novedad: la oferta que abunda en zonas más centrales del país aquí falta. Hacen falta salas grandes. Si bien el Festival de Valdivia queda cerca una vez al año y es un buen epicentro del cine para Latinoamérica no alcanza a cumplir.

Ahora hablemos de lo dramático del caso del cine chileno a nivel local y nacional. Desde hace años que las películas chilenas recaudan cada vez menos y están menos tiempo en cartelera. ¿De quién es la culpa de eso? ¿Acaso de las salas que no las programan? ¿De los espectadores que deciden invertir los $6 mil pesos de la entrada en ver lo más hollywoodense que puedan encontrar? ¿De la mala publicidad que el cine chileno ha tenido? ¿De la poca cobertura en prensa? Algo de eso hay, pero no se puede apuntar un dedo tan sencillo.

Veamos el caso de la primera película chilena que llegó a salas comerciales post covid: “Mis hermanos sueñan despiertos” de Claudia Huaiquimilla. Recién estrenada la semana pasada y a partir de hoy ya perdió 6 de las 8 emisiones comerciales. Teniendo buenos números, al parecer no fue suficiente. Teniendo menciones en prensa ha sido poco tema en televisión. Teniendo premios internacionales no ha llegado en masa el público a ver esta buena obra audiovisual.

La película se basa en el incendio en el centro del Sename del año 2007 en Puerto Montt y el impacto que genera en la audiencia está a la altura de la tragedia. Hoy está en pocas ciudades y es un buen momento para pedirla en tu sala más cercana. Levantemos lo que somos y demos valor a nuestras propias historias.