Nos acercamos al fin de este 2022 con un escenario complejo, lleno de desafíos en materia educacional. El regreso a la presencialidad no sólo mostró la peor cara de la desigualdad, sino también agudizó problemas que se arrastraban desde antes de la crisis sanitaria como el aumento de la brecha escolar, ausentismo y deserción escolar y el impacto que tiene en la salud mental de estudiantes y otros miembros de las comunidades educativas.
Columna de opinión
26.12.2022
Por Jennifer Masotti
Directora Enseña Chile Patagonia
Como equipo hemos recorrido y acompañado a comunidades escolares de las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes, donde la principal preocupación que nos transmiten son la salud mental y el bienestar docente. Observamos la importancia de crear estrategias que garanticen el bienestar de toda la comunidad, permitiendo así ofrecer una educación de calidad.
Por otro lado, según las últimas cifras entregadas por el Mineduc, más de un millón de estudiantes presenta inasistencia grave equivalentes al 39% de la matrícula total de educación parvularia y escolar y cerca de 50 mil estudiantes abandonaron el sistema educativo los últimos dos años. Sin duda, trabajar para que regresen será la tarea más ardua, conectarlos con el propósito de su educación y mostrarles que nos importan es clave para mantenerlos activos dentro del sistema escolar y sus comunidades educativas.
Estos desafíos nos movilizan a reafirmar nuestro compromiso con la educación y especialmente con los estudiantes. Hoy más que nunca es crucial el trabajo en red para encontrar soluciones apropiadas a los distintos contextos educativos. Pero tan importante como saber qué falta por hacer, es saber quiénes lo van a hacer.Si distintos actores nos unimos en red para buscar y/o mejorar oportunidades de acompañamiento docente y asistencia, sin lugar a duda nos encontraremos impactando positivamente el bienestar de los profesores y estudiantes del sur de nuestro país.