“Este…. Este es el resultado de la intimidación, mi chico guapo estaba peleando una batalla que ni yo podía salvarlo”. Son las primeras palabras de la publicación en Instagram de una madre devastada por el dolor. Su hijo, Drayke Hardman, tenía 12 años cuando decidió quitarse la vida tras un año de acoso por parte de uno de sus compañeros de estudio.

16.02.2022
Por Nadia Garcés Montes Profesora,
escritora y activista.

La familia decidió hacer público el caso con el propósito de sembrar una semilla de consciencia en el mundo sobre el bullying, el cual definen como “un enemigo silencioso y en muchos casos mortal”. La iniciativa llevó a que la noticia se hiciera viral en redes sociales este recién pasado 14 de febrero, mundialmente conocido como “el día del amor”. ¿No es paradójico?

Este hecho desgarrador no es más que un reflejo del recorrido que hemos realizado como seres humanos y una oportunidad para entender hacia dónde debemos ir. Hemos inundado con acciones superficiales nuestro significado de amor. Acudimos a restaurantes, compramos regalos, gastamos dinero y tiempo en buscar algún objeto que represente nuestros sentimientos hacia otra persona, olvidándonos completamente de la reflexión.

Nos encontramos en momentos decisivos para la humanidad. Basta con observar la naturaleza y cada partícula que hace posible nuestro sistema para entender que el mundo pide a gritos que transitemos por un camino distinto, donde el odio y la indiferencia sean maestros de crecimiento personal antes que los protagonistas de nuestras acciones. Somos parte de un organismo vivo que siente y respira de acuerdo a nuestros comportamientos, donde cada acción positiva o negativa genera repercusiones en el tejido.

Tomemos el caso de Drayke Hardman como una enseñanza para observar y reflexionar. ¿Cuál es mi concepto de amor? ¿Qué rol cumplo yo en este tejido social?

¿Quién soy y quién quiero ser en este mundo? De lo contrario, situaciones desgarradoras como éstas seguirán siendo reiteradas en el tiempo y Drayke Hardman habrá muerto en vano.