Tiempo prudente hemos dado a la instalación del Gobierno Regional. En especial a la Seremi de la Mujer y Equidad de Género, que esta mirada crítica sirva para avanzar, porque tenemos fe en las transformaciones y porque se ha denominado éste, como un Gobierno Feministas y Ecológico. Razón por la que miramos con atención y esperanza que se cumpla, que se avance.
Columna de opinión
10.06.2022
Por Ana González
Presidenta ONG Lideracción, miembro Red Chilena Contra la Violencia hacia las Mujeres
El Gobierno anterior se dedicó a menoscabar de manera brutal el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género en nuestra región. De un ministerio incidente, pasamos a un ministerio de los malones y las convivencias. La Seremi pasó a ser un florero de la Intendencia. A que no nos pase lo mismo, no cuando hay tanta esperanza puesta en los cambios y dignidades de las mujeres.
Primer foco de atención, las Organizaciones Sociales tienen ninguna incidencia en el diseño de los Programas y Políticas sectoriales para las mujeres. Están relegadas a una labor de fiscalización y denuncia sobre el mal diseño de las mismas. Los Consejos de la Sociedad Civil Ministerial son instrumentos de colaboración relativamente nuevos, pero durante el Gobierno anterior estuvieron supeditados a los intereses de la Administración de turno y suspendidos por pandemia. Un futuro de participación de la sociedad civil debiera ser la pluralidad de los Consejos de la Sociedad Civil. Así como su funcionamiento en la participación real del diseño de políticas sectoriales desde la voz de las mujeres, en su diversidad cultural, social y política.
Segundo foco, los Programas de Erradicación de la Violencia han tenido una nula incidencia. Debido a que fueron elaborados con pocos y escasos fondos disponibles, los programas de apoyo además están disgregados entre Ministerio Público, Ministerio de la Mujer, Juzgados. Los que no se coordinan y terminan haciendo poco y todos lo mismo. Un hecho no menos relevantes es que por estar condicionados a lo público, funcionan en horario de oficina. Casi como si la violencia operara de 9:00 a 17:00 hrs. Las casas de acogida estuvieron sin funcionar por casi dos años entre el 2018 y 2020 por cambio de licitación de operadores. Los Centros de la Mujer operan sin especialistas reales en violencia, con escasas competencias profesionales idóneas.
Se necesita más organizaciones expertas y más compromiso real de participación. Mientras no se avance en coordinación con la sociedad civil y se entreguen incluso fondos para que desarrollen algunas tareas, será imposible que cumplan los objetivos con idoneidad. Respecto de la reeducación de hombres operados por el Estado, son los programas con mayor tasa de fracaso y despilfarro de recursos. Se debe avanzar más en cambio cultural desde Medios de Comunicación, Escuelas, Centros de Alumnos y Padres, Universidades e Institutos, Juntas Vecinales, etc.
Tercer Foco, mientras no exista una política de Estado y por cierto Ministerial de participación, activación y metodología de integración de la sociedad civil que se impulse con convicción el fin del Patriarcado, todo lo que se diga es sólo declarativo. Entendemos que el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género creado el 2016 es relativamente joven, pero debe resolver de forma urgente este diseño participativo de construcción de políticas públicas, pero además direccionar al SERNAMEG que acostumbra a actuar con autonomía de Ministerio cuando dejo de serlo el 2016 y con ello se traspapelan en los roles y terminan compitiendo por el timbre y la campanita mientras las mujeres seguimos desapareciendo, siendo asesinadas, abusadas y menoscabadas.
Para cerrar, un punto central es la labor de los Medios de Comunicación. Hace muy poco vimos cómo en el Austral de Osorno se jactaban de ser un medio machista que navegará al margen de los protocolos de no discriminación, anti sexismo y cosificación de las mujeres. Maltratar a otro u otra no puede ser optativo para nadie, se construye sociedad justa, cuando no es opción menoscabar a otro, otra , otre.