Opinión: ¿Qué pasó?

Por los años 80, un instituto ubicado en la localidad central de la capital ostentaba prestigio, disciplina y una historia única e inigualable. Presidentes de la república, artísticas reconocidos, académicos, escritores, entre otros tantos personajes que pisaron las aulas de aquella institución educativa velaban por la enseñanza que se impartía entre catedráticos y cuerpo directivo de aquellos tiempos. Hoy, año 2022, poco y nada queda de lo que fue la tan destacada labor institucional y “excelencia académica”.

Columna de opinión
16.11.2022
PorNadia Garcés Montes
Profesora y encargada de Convivencia Escolar

Siguiendo las palabras del historiador Alfredo Jocelyn-Holt “Las instituciones, así como se las fundan o inventan, decaen y mueren”. Reflexionando sobre esta afirmación y visión histórica de aquel destacado historiador, la conformación de instituciones requieren de características mucho más amplias y, muchas veces, poco conocidas por las personas que la conforman. Y es que se necesita voluntad, disciplina y compromiso para crecer en conjunto con la sociedad y los requerimientos exhaustivos que demanda ésta. Y, a su vez, niveles adaptativos y estratégicos de aquellas personas que lideran estos proyectos educativos. De lo contrario, hechos tan lamentables como lo ocurrido el día de ayer durante un “recreo entretenido” terminan siendo protagonistas en el siglo XXI de una institución que años atrás protagonizaba eventos totalmente distintos.

Durante la tarde de ayer miércoles, un estudiante del Instituto Nacional fue apuñalado. Su hermano gemelo se subió al escenario para interrumpir a la banda de rock que dirigía la actividad para informar que a su hermano lo habían agredido.

¿Qué fue lo que pasó? ¿En qué parte de la historia del Colegio más antiguo de Chile no se observó/escribió esta mutación academicista y rigurosa hacía la violencia como manifestación constante de emociones?

Hoy, esta noticia pasa desapercibida, como si fuera parte de la historia de nuestro país y de la educación pública. Algo inherente a una realidad que cada día nos absorbe más y, lamentablemente, normalizamos dentro de esta institución educativa. Es preocupante observar cómo noticias tan alarmantes, que están ocurriendo todos los días en la educación pública, no sean materia de total relevancia para las autoridades del país. Más aún, comprendiendo que el Instituto Nacional es una microsistema social que nos avisa lo que prontamente enfrentaremos como país.

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