Las clínicas veterinarias solo requieren autorización del Servicio de Impuestos Internos (SII) y de la oficina de Rentas y Patentes de cada municipalidad. Ambas autorizaciones no tienen relación con la calidad del servicio de los centros de salud animal. En esta columna de opinión, Cármen Maldonado, solicita mayor fiscalización de las autoridades tras la muerte de su gata Cuchita por supuesta negligencia. Denuncia la falta de clínicas veterinarias de turno durante los días festivos en Puerto Montt. Acusa elevados costo de los medicamentos, exámenes y atenciones, impidiendo el acceso de la mayoría a estos servicios. La Ley de Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía o “Ley Cholito” solo establece obligaciones para los cuidadores de animales. Este marco jurídico los obliga a registrar su mascota en el municipio correspondiente, implantándole un microchip para identificación. La ley exige responsabilidad del dueño con una correcta alimentación, manejo de salud y responsabilidad por los daños civiles que pueda causar el animal. El cumplimiento de la Ley Cholito y su reglamento son fiscalizados por el Ministerio de Salud y municipalidades.
04.01.2023
Columna de opinión
Por Cármen Maldonado
En vísperas de navidad falleció “Cuchita Andrea” una gatita que llegó desde pequeña a vivir en un hogar de la población Pichi Pelluco de Puerto Montt. Tenía tres años e inesperadamente enfermó la semana del 19 de diciembre del año pasado. La llevamos a una primera clínica veterinaria donde la observaron y recetaron medicamentos por 56 mil pesos. Su estado continuó igual por lo que buscamos una segunda opinión. Así la llevamos a una veterinaria donde le hicieron exámenes de sangre, ecografía y fue hospitalizada por 190 mil pesos.
Al día siguiente la dieron de alta el viernes 23 de diciembre. Había estado con suero, medicamentos por 80 mil pesos y posteriormente regresó a su hogar. Sin embargo su estado fue paulatinamente empeorando y el sábado 24 a eso de las 19 horas colapsó. Momento en que como familia comenzamos a vivir una pesadilla. Recorrimos por tres horas todas las clínicas veterinarias de Puerto Montt con nuestra mascota agonizando. Algunas decían atención las 24 horas pero nadie respondió, nadie de turno. Cuchita falleció y no pudimos hacer nada. Pasamos una navidad muy triste como familia.
Nos resulta altamente preocupante la indolencia con que actúan estas clínicas, que establecen sus horarios y formas de operar sin dejar al menos una veterinaria de turno en días como Navidad. Sin mencionar los excesivos precios que cobran de forma inmediata para garantizar la atención. Quisimos compartir nuestro caso y solicitamos que este tema se discuta, que exista regulación y fiscalización. Sé que existe un Colegio de Veterinarios, desconozco en la práctica si funciona o solo es una imagen, llamarles a actuar con ética profesional. Nuestra mascota está muerta pero esperamos a nadie más viva el dolor e impotencia por no contar con atención veterinaria oportuna. Si hubiese existido una de turno tal vez hoy Cuchita estaría viva junto a su familia.
Si bien este caso sucedió en Puerto Montt realizamos un llamado quien corresponda – Ministerio de Salud y municipios- para regular el funcionamiento de las veterinarias en la región. Asimismo fiscalizar a los funcionarios que operan en las clínicas. Hoy al parecer es tierra de nadie y un negocio altamente rentable.
