Opinión: Una niña que se defiende para no ser madre

En 2017 un niña de 13 años violada por su abuelo, quién a su vez había violado a su madre, sumando generaciones de mujeres violentadas, por orden de un Juez, se le permite usar la recién promulgada Ley de Interrupción del embarazo en tres causales, durante del segundo Gobierno de la Presidenta Bachelet.

Columna de opinión
18.11.2022
Por Ana González
Presidenta ONG Lideracción, miembro Red Chilena Contra la Violencia hacia las Mujeres

Los hechos ocurren en Chiloé, la niña pide al Juez que le permita la interrupción del embarazo, no contaba con la defensa de su familia, años de naturalización de la violencia calan hondo en la conciencias de las personas, tanto que el procedimiento debe realizarse en Santiago, debido a que el Hospital de Castro se niega a realizarlo usando subterfugios, nadie pensaba en la doble victimización de esa niña.

La violencia hacia las mujeres es multifactorial, social y multicultural, en definitiva, es tan profunda que sus dimensiones abarcan todos los ámbitos de la vida cotidiana de cualquier mujer. En 2017 el debate de la Ley de Interrupción del Embarazo estaba encendido, fueron cientos las trabas que se intentaron poner para que no se pudiera cumplir, tan brutal, que la región de los Lagos fue única región que no contaba con sistema público para ejercer el derecho que la Ley mandataba. A ese debate llegó esta niña violada a la que la inhumanidad quería obligar a ser madre.

Afortunadamente, se había creado una Seremi de la Mujer en nuestra región, quien se encargó del acompañamiento y defensa de los derechos de la niña, que por lo demás, contaba ya con una orden judicial. Sistemáticamente se niega a las mujeres la posibilidad de decidir, de eso se ha tratado el dominio de un sistema Patriarcal y machista, por eso fue tan importante la creación del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, por la capacidad que tuvo de generar políticas públicas que nivelaran la cancha y avanzaran en los derechos de todas.

Para avanzar en la erradicación de la violencia hacia las mujeres, resulta clave preservar la memoria, porque la mayor lucha cultural se da contra las naturalizaciones de la desigualdad y la violencia que existen tan arraigadas en nuestra Región, donde el aislamiento facilita más, las prácticas de violencia sexual tan legitimadas como la iniciación sexual de niñas por un Parente, que no son otra cosa que violación. Las Leyes se han ido construyendo para avanzar en erradicación de la violencia contra las mujeres, pero si dejamos de recordar, ocurre que cada cierto tiempo sectores profundamente machistas y conservadores quieren retroceder para instalar, como dicen ellos “lo de siempre” lo “natural” y el “siempre se ha hecho de esta forma”. En ese contexto se dieron las horrorosas declaraciones del Diputado “Patriota” sobre revertir la Ley de Interrupción del embarazo en 3 Causales porque las mujeres no se desviolan.

La violencia arrasa con la vida de las mujeres y su entorno, es una herida que permanece abierta y con la que se vive hasta que morimos, aprendemos a caminar con esa herida y por eso impulsamos tanto la memoria para  la no repetición, para que no le pase a otra niña o mujer.

En la antesala del 25N día en que se conmemora la erradicación de la Violencia Hacia las Mujeres, estamos trayendo un fragmento de la dolorosa memoria que nos acompaña. Pasó en nuestra región, le pasó a una niña chilota, nos pasa a todas, por eso seguiremos siempre insistiendo que otro mundo es posible, que una vida digna, en derechos iguales, diversa y segura nos pertenece y la construiremos juntas y la conseguiremos justas.

Estamos en Red y trabajamos organizadamente porque que creemos en un cambio social, cultural y político para las mujeres.

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