En el año 2007, Felipe Urizar viajó a Puerto Varas para hacer su práctica de gastronomía. Estudió en la universidad Santo Tomás en Santiago. Y el 2008 regresó a trabajar a la ciudad. También para quedarse. Conoció en el sur a la que actualmente es su mujer y al poco andar se casaron. Ahora tienen dos hijas y un proyecto gastronómico andando. Me dice que está feliz y que le encanta Puerto Varas.

Felipe trabaja en Enjundia, en un pequeño local del paseo peatonal de calle San Pedro. Está feliz, le encanta la gente, el ambiente y la tranquilidad que define como de provincia. “Todavía tiene esa alma de pueblo”, cuenta. Con Mariela, su mujer, tenían el sueño de independizarse y de hacer cosas nuevas y distintas en Puerto Varas. Por eso crearon Enjundia, donde venden principalmente empanadas fritas. Le pregunto por el nombre y me dice que enjundia tiene que ver con el sazón de las preparaciones, ponerle cuento y cariño y que la cosa tenga sabor. “Queríamos hacer algo barato, de fácil acceso para la gente. Una buena picá, limpia, rica y barata”, me cuenta Felipe. Y ser un espacio alternativo a las cafeterías, que él considera están colapsadas. El plan es que la gente piense que está en casa comiendo.

Le gusta que sus hijas tengan la posibilidad de crecer en Puerto Varas por la tranquilidad del lugar y porque todavía acá todo está cerca, los servicios y especialmente los colegios para ellas. “Me gusta que jueguen con el vecino. Que conozcan al amiguito de la esquina y que los tengan cerca. Todo lo que conlleva la provincia”, explica

¿Cuál es tu lugar favorito de Puerto Varas?

La Enjundia, todo el rato (ríe). Mi lugar de Puerto Varas es la costanera, pasear por ahí. Como que de repente uno patea la perra por la lluvia, pero paseando por la costanera uno se vuelve a re encantar de la ciudad.

¿Qué le cambiarías a la ciudad?

Tantos departamentos y edificios que se están haciendo hoy en día, además del colapso automotriz. Bueno, ya no se pueden echar abajo los edificios, pero yo cambiaría que hubieran sido más criteriosos a la hora de aprobar los permisos de edificación.

Felipe creía que vendría a Puerto Varas por tan solo unos meses, pero finalmente fue aquí donde se enamoró, se caso y formó su familia. “La ciudad, los volcanes, son tantas cosas. Formé mi familia, que es mi vida en el fondo. Juaraba que iba a venir por seis meses y ahora me quedé acá. Feliz” dijo.

Francisca Vargas
Francisca Vargas Periodista Diario Puerto Varas
mfranvargas@gmail.com