Las ballenas son cetáceos que han escogido como hogar la ecorregión marina de CHILOÉ Taitao. Pero la alteración de su hábitat y el alto tráfico marítimo ponen en riesgo su continuidad en el tiempo.
22.02.2022
Por Defendamos Chiloé
El 19 de febrero de 1986 cuando, luego de años de caza indiscriminada, la Comisión Ballenera Internacional prohibió la pesca de los cetáceos en todo el mundo. Una medida largamente anhelada por la comunidad, pero que llegó tarde. Pues algunas especies alcanzaron la extinción antes que ese sueño se concretara.
Para darle vida, en la década del 70 diversas organizaciones y expertos de distintos países comenzaron a plantear su rechazo a este tipo de prácticas. Las que se remontan al siglo XVII, cuando la caza comercial hacía de las ballenas un cotizado blanco. Del cual se obtenían aceites y otro tipo de productos.
Es en ese contexto que se comienzan a realizar estudios orientados a la conservación de estos mamíferos. Antecedentes que fueron informados a la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas en el año. Donde una serie de especies que se encontraban a punto de desaparecer para siempre por la intervención del hombre. Lo que termina prohibiendo su captura.
Embarcaciones de distintas banderas como Francia, Inglaterra y Estados Unidos cazaban en mares nacionales. Hasta que Chile se integró a la Comisión Ballenera Internacional. Pese a ello, aún existen países donde este mercado tiene cabida. En Islandia, recién este año se acordó prohibir la actividad en el corto plazo, por una baja en la demanda.
Sin embargo, aún cuando la captura de los cetáceos ya ha sido regulada, siguen enfrentando una serie de factores que ponen en riesgo su existencia. Como la contaminación de los océanos y las colisiones con embarcaciones.
Maximiliano Bello, asesor ejecutivo de Mission Blue, dijo que “las ballenas son un ejemplo de que podemos cambiar. Hubo un momento que fue una industria gigantesca alrededor del planeta, que llevó a las ballenas prácticamente a su desaparición. Varias especies aún todavía no se recuperan bien, pero muchas de ellas si lo han logrado. Lo que nos demuestra que efectivamente tomando rumbos diferentes, podemos finalmente traer de vuelta a animales tan icónicos como esos”.
Problemas de las ballenas
“Hoy los grandes problemas de las ballenas son el tráfico marítimo y la posibilidad que puedan alimentarse. Seguimos utilizando de forma su alimentación. El krill y otros peces que son parte de la cadena, y que son necesarios para ellas y el crecimiento de la especie”, destacó el experto en políticas públicas de conservación.
Juan Carlos Viveros, coordinador general del Movimiento Defendamos Chiloé, comentó que “nuestra ecorregión marina CHILOÉ Taitao es un lugar de esperanza para la biodiversidad del planeta. En particular un ecosistema único. Un hábitat de ballenas como la ballena azul, jorobada y sei. Que en Torno al Golfo del Corcovado, el de Ancud e isla Guafo, encuentran un maritorio de alimentación prioritario para su protección y puesta en valor”.
“Es por esto que en este Día Mundial de las Ballenas, Defendamos CHILOÉ está enviando una carta a la nueva ministra de medioambiente, Maisa Rojas. Donde pedimos que los compromisos internacionales que asumió Chile en el acuerdo de Paris, las COP 25 y 26 y los NDC en materia de áreas marinas protegidas, comiencen a trabajarse de verdad. Cosa que lamentablemente en el saliente Gobierno no ocurrió. Es de suma importancia que de una vez por todas, entendamos que la protección y luego restauración de ecosistemas, como los de la ballenas, no sólo son una solución a la actual emergencia climática. Sino además, una enorme fuente de empleo y de actividad económica, pero de manera sostenible”, sentenció.
Aliados climáticos
Un informe del Fondo Monetario Internacional recalca que cada gran ballena tiene la capacidad de secuestrar 33 toneladas de CO2 en promedio. Haciéndolas una de las mejores opciones para enfrentar los efectos del calentamiento climático.
Un estudio señala que los cetáceos incluso pueden frenar el efecto de la acumulación de gases en la atmósfera al morir. Pues el carbono almacenado en su interior se transfiere desde la superficie del mar a las profundidades, donde permanece por cientos de años.
Por ello, distintas organizaciones del sur de Chile coinciden en la necesidad de avanzar en la protección de las ballenas. Las que han encontrado en Chiloé un hogar privilegiado. Pero que actualmente se encuentra amenazado, una vez más, por efecto del hombre.