Puerto Varas sigue siendo mi ciudad favorita. Cada vez que voy me siento en casa. Me encuentro con amigos de la infancia y me transporto a mis días de colegio. Me crié ahí y nunca dejaré de volver” expuso Sebastián Hope músico local que emprende en Santiago y recientemente exhibe sus creaciones a través de Spotifi.

La música es disfrutada social e individualmente. Más allá de su belleza y valor estético, que son elementos relevantes en lo que respecta al acerbo cultural de una comunidad, es un soporte a través del cual los seres humanos nos comunicamos con otros y con nosotros mismos. Es decir, es un complejo sistema de sonidos, melodías y ritmos que nos permite expresar sensaciones, ideas, emociones y pensamientos. En definitiva comunicar al mundo quiénes somos, nuestra cultura y tradiciones.

En la década de los 90s y principios de siglo XXI en Puerto Varas se gestó un movimiento musical integrado por diferentes representantes de variados estilos. Entre estos algunos de los más conocidos son Rockumbia, Sondelvalle, We Are The Grand, Aguilas Paralelas y Van Hope. Grupos musicales compuestos por puertovarinos que desde temprana edad, en las salas de sus diferentes colegios y tocatas, representaron musicalmente su interés por comunicar al mundo.

Sebastián Hope es el artista creador y líder del grupo musical “Van Hope” que recientemente se encuentra disponible en Spotify. Su estilo es definido y clasificable, tratándose se Hard Rock con tintes Pop. Proviene de una gran influencia por parte del Rock Noventero, corriente con la que creció Sebastián en Puerto Varas y que tanto ama.

Mi pasión se generó cuando tenía 11 años. Descubrí que podía cantar y jamás me detuve, siempre lo he disfrutado mucho. Poco después comencé a tocar la guitarra, practicando todos los días e intentando tocar y cantar al mismo tiempo. Todo esto se dio en la época escolar, en el Colegio Germania del Verbo Divino, junto a mi amigo Rodrigo Niño (bajista de la banda Sondelvalle). Tocábamos el Umplugeed de Nirvana de principio a fin, incluso en clases. La música pasó a ser la mejor parte de mi vida. Mi pasión se fue acrecentando, hasta que me aventuré a componer” explicó Sebastián Hope.

El resultado de su música es un rock honesto y lleno de armonías novedosas y bien definidas. Es decir un rock con carácter y propuesta clara, que no busca descubrir la pólvora o crear sonidos únicos, si no que desarrollar la música que tanto ama. “Al final del día, será la música la que hablará por uno” enfatizó Sebastián.

Sus líricas contienen distintas temáticas. Tales como la forma en que nuestro entorno y contexto social pueden influir en nosotros, la debilidad y fortaleza del ser humano, el deseo de perseguir nuestros sueños a pesar de la adversidad auto impuesta e historias de vida presentadas de manera poco explícita, por ejemplo, en el tema Delirium Coma.

Sin embargo para el artista lo más relevante de sus canciones son las melodías y por esa misma razón invierte mayor tiempo en ellas. “Las letras pueden o no tratar temas de peso, para mí no hace la diferencia. Pienso que tienen más que ver con estilos como el hip hop, donde la música se basa en el discurso y el mensaje. Ocurre algo similar con las canciones románticas, donde el amor y los sentimientos son el tema central. En el rock aquello no corre. Puedes hablar de mil cosas con o sin sentido y ser genial de cualquier forma. Mi opinión es que la lírica mejor lograda es aquella que significa algo diferente para cada persona que la escucha” comentó el músico.

Sebastián Hope es abogado de profesión el derecho es mi oficio, pero la música mi pasión” dijo. Creció en la ciudad de Puerto Varas, asombrado por el tremendo movimiento musical que se respiraba en los 90s. “Me llamaba la atención cómo una ciudad tan pequeña podía tener tantos aficionados a la música y una escena de bandas con temas propios y sólidas. Recuerdo que había mucho punk, metal y harta música en general. Tengo grandes amigos que compartían mi melomanía. De hecho uno de ellos es Cristian Brintrup que abrió un estudio de grabación de lujo en Puerto Varas llamado Sound Pro, y que tiene la agenda copada con bandas locales que quieren grabar su material. El amor por la música se sigue respirando, fue un hermoso lugar donde crecer” comentó Hope.

Perseguir nuestros sueños es parte fundamental de la vida. Pero nadie dice que es cosa fácil. Desde el primer día Van Hope se trató de un proyecto personal, en el que Sebastián ha compuesto todas las canciones, ha escrito todas las líricas y tocado prácticamente todos los instrumentos en el estudio. Sin embargo cuando perseguimos nuestros sueños siempre se nos acercan personas y amigos que creen en ellos. Tal es el caso de Christian Schönherr que interpreta el bajo y Carlos Rojas la batería.

Asimismo Sebastián enfatiza que el apoyo de su polola ha sido fundamental, pero que de sus padres constó un poco más, algo muy común a la hora de emprender, ya que los padres esperan seguridad para sus hijos. “Ella siempre ha creído en mí y en mi proyecto. Y siempre me ha apoyado e incluso instado a perseverar en él. Sin ese apoyo, probablemente no me sería posible hacer música. Para mis viejos fue un poco desconcertante al principio. Pero hoy me apoyan también y se dan cuenta que es un trabajo como cualquier otro”.

¿Es difícil ser músico en Chile? “Diría que cada vez menos. Pero lo sigue siendo, especialmente en este país que la gente prefiere escuchar bandas tributo que a una nueva con temas propios. No lo digo desde el enojo. Son las reglas del juego y hay que tomarlo como un dato a la causa. Estoy seguro que la música chilena se va a seguir potenciando y que cada vez más hay espacios para bandas emergentes. Tal vez más espacio que nunca. Finalmente el vivir de la música en Chile no se aleja de las reglas que aplican a cualquier otro oficio: Esfuerzo, dedicación, perseverancia, amor por lo que haces… No vas a ganar dinero a manos llenas. Pero sí, estoy seguro que se puede vivir de la música en nuestro país. Tengo muchos amigos que hoy lo haces, por lo demás” comentó el músico y puertovarino de corazón.

En conclusión podríamos decir que es difícil vivir de la música en Chile y más aún en Puerto Varas. La mayoría de los músicos puertovarinos han logrado concreta y desarrollar sus proyectos principalmente en Santiago. Y todos concuerdan en que se requiere constancia y disciplina, como para cualquier otro emprendimiento. En definitiva es difícil vivir de la música en Chile, pero más difícil es vivir sin ella.

Constanza Hitschfeld Weisser
Constanza Hitschfeld Weisser Periodista Diario Puerto Varas
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