El 57% de las MiPymes usó recursos personales para apoyar su negocio en febrero de 2026, según la segunda medición del Termómetro Pyme aplicada a 1.257 empresas de la comunidad empresarial PROPYME. El informe, analizado por DefensaDeudores.cl, confirma una tendencia de fragilidad estructural marcada por problemas de liquidez, estancamiento en ventas y creciente presión financiera sobre los dueños de empresas.

24.02.26
Por Gabriela Peñafiel

La medición correspondiente a febrero de 2026 fue respondida por 1.257 dueños de empresas asociadas a la comunidad empresarial PROPYME. Los resultados analizados por DefensaDeudores.cl evidencian que el impacto de la falta de liquidez mantiene una preocupante tendencia en línea con los datos del mes anterior.

57% de las MiPymes usó recursos personales

“Cuando se financia la operación del negocio con ahorros, créditos personales o incluso endeudándose, se diluye la frontera entre el negocio y la persona natural y se pone en riesgo la estabilidad financiera de la empresa y del propio dueño y su familia”, señala el abogado Ricardo Ibáñez de DefensaDeudores.cl, respecto al 57% de los dueños que declara haber inyectado recursos propios al negocio el último mes.

Cumplimiento laboral y tributario bajo presión

En cuanto al cumplimiento de obligaciones laborales, solo el 22% de las MiPymes no logró pagar oportunamente las cotizaciones previsionales de sus trabajadores durante enero. En materia tributaria, el 25% declaró haber postergado el pago de IVA “reflejando tensiones de liquidez en el corto plazo”, complementa Ibáñez.

Desde la perspectiva comercial los resultados muestran un escenario de estancamiento: el 43% de los encuestados indicó que sus ventas se mantuvieron en comparación con el mes anterior, el 41% señaló que disminuyeron y solo el 16% reportó un aumento. Para el fundador de DefensaDedudores.cl “este comportamiento limita la generación de flujo de caja y ayuda a explicar la persistencia del autofinanciamiento como mecanismo de supervivencia”.

Financiamiento externo

En materia de financiamiento externo, el 78% de las empresas declaró no haber solicitado créditos bancarios durante el último mes, mientras que el 14% utilizó factoring para mejorar su flujo de caja; marcando un aumento de un 4% respecto a la medición del mes anterior.

Tesorería General de la República

Respecto de la relación con el Estado, el 32% de las MiPymes señaló mantener deudas vigentes con la Tesorería General de la República (TGR), lo que refleja un foco de presión financiera para casi un tercio del sector.

“Los datos de febrero confirman que no estamos frente a un episodio puntual, sino que ya se podría anticipar una tendencia. Las Mipymes están cumpliendo en su mayoría con sus obligaciones formales, pero lo están haciendo con márgenes cada vez más estrechos y con una fuerte carga sobre el patrimonio personal de los dueños”, señala Rodrigo Bon, director ejecutivo de PROPYME.

En la misma línea, Bon expresa que “la nueva administración de Gobierno debe tomar cartas en el asunto desde el día uno para lograr una reactivación de las ventas de las empresas de menor tamaño, disminuir el costo y las barreras de acceso al financiamiento con el objetivo que nuestras empresas recuperen su participación en el mercado”.

Por su parte, Ricardo Ibáñez advierte que “cuando más de la mitad de las MiPymes debe recurrir a sus propios ahorros para sostener la operación nos encontramos frente a una señal de fragilidad estructural y a un problema social”.

Destaca la importancia de detectar a tiempo los riesgos y buscar soluciones precoces para salvar los negocios que enfrentan problemas transitorios pero siguen siendo viables.

Una herramienta de monitoreo permanente

El Termómetro Pyme comenzó a aplicarse mensualmente en enero de 2026. Será aplicado mensualmente para medir la evolución de indicadores clave de salud financiera de las empresas de menor tamaño.

Pregunta diversos aspectos, entre ellos: pago oportuno de cotizaciones previsionales, necesidad de inyección de recursos personales, postergación de IVA, uso de factoring, acceso a crédito bancario, existencia de deudas con la TGR y evolución de ventas.

“La idea del Termómetro Pyme es contar con una herramienta simple, periódica y basada en datos reales, que permita observar tendencias y anticipar riesgos antes de que se transformen en problemas críticos. Medir de manera sistemática estos indicadores nos permite dimensionar con mayor precisión la situación financiera del segmento que más empleo genera en Chile”, concluye Bon.