Un matrimonio puertovarino recibió un llamado en el que les avisaron que su hija iba camino a constatar lesiones al consultorio. Les explicaron que su hija fue atacada sexualmente por un desconocido de origen extranjero en la calle Andrés Bello a plena luz del día. El individuo la habría empujado, golpeado y toqueteado el día domingo 7 de noviembre de 2021. En entrevista con Diario Puerto Varas el padre de la joven, quien pidió resguardar su nombre, explicó que siempre advirtieron a sus tres hijos sobre los peligros de la calle. Denunció que hay muy pocas cámaras en el sector donde su hija sufrió el ataque y que justo en ese lugar hay un punto ciego que no les permitió verificar lo sucedido.

05.01.2022
Por Francisca Vargas

El padre de la joven abusada sexualmente en la calle Andrés Bello de Puerto Varas a plena luz del día prefiere mantener el anonimato. Llegó hace 27 años a Puerto Varas y trabaja en el transporte público. El día domingo 7 de noviembre de 2021, junto a su esposa, recibió la noticia de que su hija mayor fue trasladada al Cesfam de Puerto Varas. Tras ser atacada por un desconocido de origen extranjero la joven debió constatar lesiones.

En entrevista con Diario Puerto Varas el padre de la joven se preguntó “¿Cómo es posible que en pleno día estén sucediendo estas cosas en nuestra ciudad? ¿En una ciudad tan tranquila, en la que podemos caminar tan tranquilamente y hoy día están atacando constantemente a niñas indefensas?”.

¿Cómo se enteraron del abuso que sufrió su hija?

“Nos enteramos nosotros en el momento en que ella fue trasladada para constatar lesiones al consultorio. Llamaron a mi señora esposa y ella me comentó a mi ‘a la Nicol le pasó esto y esto’. Obviamente yo al principio lo tomé de mala forma. Pero después cuando vi la situación de la gravedad de los hechos mi pensamiento cambió y dije qué paso, qué onda”.

“Cómo es posible que en pleno día estén sucediendo estas cosas en nuestra ciudad. En una ciudad tan tranquila, en la que podemos caminar tan tranquilamente y hoy día están atacando constantemente a niñas indefensas. Días atrás había pasado con otras personas más, otras mujeres especialmente. Le empecé a tomar el peso a la situación y obviamente la gravedad”.

¿A qué se refiere con que lo tomó de mala forma al principio?

“Siempre le hemos dicho a mis hijas que siempre tengan cuidado al andar solas. Yo como varón, inclusive tengo un hijo de 13, 14 años. Yo soy muy protector. Soy demasiado protector. De hecho, como matrimonio somos protectores con nuestros hijos. Siempre los tenemos advertidos que tengan cuidado, que anden por calles que sean más transitables. Entonces cuando yo supe que el lugar donde ella le pasó, yo sé que es un lugar, yo trabajo en el transporte público, conozco la ciudad completa, entonces yo sé cuando hay calles que no son transitadas”.

“De repente uno dice ‘te he dicho’. Tengan cuidado, no pases por estas calles, siempre anden donde hay más público, más gente. Donde pasan más vehículos, para que así tengan obviamente, si le pasa lo que le pasó, yo creo que no le habría pasado si pasaba por la avenida más transitable. Yo creo que es más seguro. Pero lamentablemente, bueno, en fracción de segundos, porque en esos minutos que se separó de su amigo y en ese minuto más que tenía que llegar a donde estaba el transporte público, pasó lo que pasó. Esa fue mi molestia. Más que nada porque yo siempre estaba advirtiendo las situaciones., porque hoy día los jóvenes salen a pasear con sus amigos y van a un pub o restaurante. Yo siempre digo que tengan cuidado”.

 Gente de afuera

“Hoy día Puerto Varas desde hace 15 años ha cambiado demasiado. Ahora últimamente que han pasado tantas cosas ya no se puede andar tranquilo. Ni yo puedo trabajar tranquilo porque ha llegado tanta gente de afuera, de otros lados, extranjeros, que uno no sabe quiénes son o en qué situación vienen o a qué vienen. Entonces vienen a trabajar pero resulta que después vienen a hacer otras cosas, porque lamentablemente creo que fue un extranjero el que atacó a mi hija. Entonces uno empieza a tener ese recelo con las personas. No fue solamente mi hija, hubo otras niñas más que fueron atacadas. Ya no sé como andar en Puerto Varas. Ese es el punto”.

Investigación

“La Sección de Investigación Policial (SIP) estuvo revisando cámaras. Inclusive mi otra hija, la que la sigue, estuvieron revisando cámaras aledañas al lugar de los hechos. Las cámaras demuestran que iba caminando tranquilamente, con las manos en los bolsillos, por la calle en la que fue atacada. En la investigación han tratado de ver las cámaras públicas, que son muy pocas las que hay en ese sector, pero justo en el lugar donde ella fue atacada hay un punto ciego, entonces no se logra ver el tema del ataque. Entonces están viendo cámaras de vecinos que tienen a veces cámaras particulares. Ahí están averiguando ese tema”.

“Pero más allá no hemos tenido más información. Ella llevó su ropa que andaba trayendo para hacerle un peritaje a la vestimenta que ella traía. En eso están. Estas cosas pasan y van pasando los días, las semanas. Así es. Cuando hay denuncias empiezan las investigaciones, va el fiscal, después el fiscal dice que hay falta de pruebas. Es un protocolo más o menos extenso cuando hay este tipo de cosas”.

La pega como corresponde

“Hay que pararlo, que no sigan pasando. Gracias a dios mi hija salió a salvo. Como la otra niña que también fue atacada días atrás se pudo salvar. La otra señora con el tema del bidón, esas personas lo pueden contar hoy día. Qué va a pasar mañana si no hacemos algo ahora”.

“¿Mañana esperaremos que maten a una niña? O ¿violenten a una niña y la dejen grave? ¿Estamos esperando ese tipo de situaciones para poder actuar y tomar drásticas decisiones? Y seguir las investigaciones lo más rápido posible y buscar a estos tipos que andan solamente haciendo daño. No andan haciendo nada más que eso. Dejando a familias con la parte sicológica pensado en el miedo y fracasar una investigación. Porque la policía o los fiscales no han hecho la pega como corresponde. Ahí están y ahí se quedan”.

“Esa es la información que tengo en el tema de la investigación.  Ahora no sé qué pasará mañana. Yo siempre he dicho que a veces las investigaciones son como esos monitos que tienes que ponerle monedas para que se puedan mover un poquito”.

¿Qué sintió como padre? ¿Qué sensación tiene ahora?

“En ese momento fue rabia, impotencia, de saber este tipo de situaciones. Te deja con las ganas de poder ir a pescar al compadre y darle una buena pateadura y colgarlo de un árbol. Esa rabia, esa impotencia de que ven a gente indefensa, a mujeres más que nada, y estos tipos hacen y deshacen y uno queda con eso”.

“Pasan miles de cosas en ese momento y uno lo primero que hace es abrazarla, con mi señora. Darle todo nuestro aliento, nuestra fuerza, y darle más protección de lo que antes tenía. Ahora el recelo queda en casa, queda en la calle, queda en todos lados. En cada esquina, en cada cuadra que uno puede pasar”.

“Hoy día la desconfianza está. Quién está en la calle, quién está al lado tuyo. Eso queda para nosotros. Esta semana ha sido una semana de asimilar y aceptar este momento de lo que ocurrió y nosotros también relajados, tranquilos y nerviosos, como dicen. Vamos paso a paso”.