Nuevamente se conmemora este 8 de marzo el día internacional de la mujer. Como cada año, los movimientos feministas nos recuerdan que esta no es una celebración y que la búsqueda por la igualdad de derechos del hombre y la mujer, en diversos ámbitos, no puede parar. Mujeres de todo el país han llamado a movilización para denunciar y condenar la violencia machista y entre otras cosas, exigir derechos sexuales y reproductivos.

08.03.2022
Por Francisca Vargas

El 8 de marzo de 1857 en EE.UU miles de mujeres trabajadoras de la industria textil, salieron a las calles a protestar en contra de las malas condiciones laborales. Tenían un salario menor al de los hombres, trabajaban embarazadas y las jornadas laborales superaban las 10 horas diarias. Durante la manifestación fueron reprimidas por la policía, causando la muerte de 120 mujeres en total. Actualmente movimientos feministas y mujeres autoconvocadas llaman a marchar pidiendo a gritos por sus derechos.

Constanza Valdés, activista trans y feminista, refirió a “un cambio en la cultura, que derechamente los 8 de marzo también es súper importante que se empiece a conmemorar. No existe una lógica de celebración donde incluso también en el sector privado y en el sector público no tengan estas lógicas de celebración hacia las mujeres. Sino que se conmemore y se reconozcan sus derechos laborales. Y que se reconozca justamente la situación en la cual se encuentran muchas. Sobre todo ir avanzando en torno a eso, que no existan más simbolismos, que existan acciones concretas. Creo que este 8 de marzo es súper importante para ir marcando esa línea. Las movilizaciones también justamente son una muestra de aquello y cada vez más mujeres se van sumando”.

Constanza Valdés añadió que lo anterior ejemplifica que las demandas son transversales a todas las mujeres. En torno a edades, orígenes y condiciones sociales. También a la participación de mujeres trans. La activista dijo que el feminismo, a pesar de alguna resistencia, incorpora a las mujeres trans, lesbianas, bisexuales. Lo que permite ver la diversidad de mujeres que existen hoy en día y sus particularidades para tener claro cuál es el horizonte común.

Emilia Nuyado, diputada (PS) región de Los Lagos, comentó que “en este día tan especial en que se conmemora el día internacional de la mujer, reflexionar respecto a las diversas luchas, reivindicaciones, por exigir igualdad, justicia. Para avanzar en los derechos de las mujeres. Valorar en cada una que le ha tocado vivir diversos roles. Muchas de aquellas hoy día no están, pero quienes estamos tenemos la responsabilidad respecto a nuestros diversos roles, nuestras representaciones. En mi rol como diputada, seguir avanzando comprometida con las luchas diversas que dan las mujeres en sus organizaciones, en la familia, en la ruralidad”.

La diputada socialista agregó que hay que instar a las mujeres a seguir exigiendo justicia, como igualdad salarial e igualdad en participación política y los derechos que aún faltan por alcanzar. Consideró que es importante seguir legislando por los derechos de mujeres, niñas y futuras generaciones para avanzar en una sociedad más justa e igualitaria.

Ana González, presidenta ONG Lideracción, comentó que este es “un 8M que nos tiene muy ansiosas y por sobre todo expectantes. El gobierno que asumirá el 11 de marzo es el primero en declararse feminista y ecologista. Eso requiere que los mismos que tanto lo profesan lo cumplan. Hemos recibido muy malas señales en lo local, de las tres mujeres nombradas ninguna es feminista, ni mucho menos ecologista. Estamos esperanzadas en que se arregle con los nombramientos que vienen”.

Mujeres y sororidad

El 28 de febrero de 1909 en un evento del Partido Socialista de Estados Unidos se escogió el 8 de marzo el Día de Internacional de la Mujer. Con el objetivo de conmemorar la huelga del Sindicato de Mujeres Trabajadoras de la Industria Textil.

Carolina Cruz, directora de Carnaval del Sur, expuso que “la fiesta que no es fiesta como expresión en comunidad de la gran lucha que se lleva por la igualdad de derechos resulta disonante cuando la sororidad no existe realmente. El machismo es responsabilidad de todas y todos. Derrocar una sociedad machista comienza por el autoanálisis y comprender las conductas tan arraigadas en nuestras culturas. Necesitamos una rebelión de la conciencia, donde analicemos nuestra propia conducta primero para lograr el cambio. Estamos cansadas de las cosificaciones, el rosa y el azul, juguetes para niño o niña. Yo vestí a mis hijas e hijo de colores primarios. No celebramos nada conmemoramos un hecho histórico que no debe borrarse por que estamos cansadas de la injusticia. No nos queda vida viviendo con miedo”.