En un mundo donde la tecnología avanza rápidamente, la agricultura también se está transformando gracias a la incorporación de drones. Con más de 300,000 pilotos certificados a nivel mundial, países como Chile, Brasil y Colombia están a la vanguardia en la formación de pilotos de drones agrícolas en Latinoamérica. La historia de Álvaro Sanhueza, quien pasó de ser enfermero a piloto de dron agrícola, refleja esta tendencia creciente. Los programas de formación no solo enseñan a operar drones, sino también a aplicar tecnologías de precisión para mejorar la eficiencia agrícola.

25.02.2025
Por Carol Eltit

Después de trabajar dos décadas en la vorágine de las urgencias en Concepción, Álvaro Sanhueza tuvo que dar un giro radical a su vida. Movido por razones familiares, se trasladó al sur de Chile para estar más cerca de sus seres queridos. Así fue como, en el año 2021, junto a su primo decidieron emprender en el mundo agrícola como pilotos de drones, centrándose en el cultivo de raps, la principal oleaginosa de Chile, y en el sector forestal.

La tendencia global de los drones agrícolas

Para convertirse en piloto de dron teledirigido, cursó un programa de operador de dron agrícola. Sobre su experiencia como estudiante, Álvaro recuerda que “la interacción con los compañeros en la escuela fue muy buena; éramos un grupo pequeño y muy agradable. De hecho, aún mantenemos un grupo de WhatsApp donde compartimos información. Por otro lado, los instructores se mostraron muy cercanos, receptivos y con ganas de enseñar. Además, puedo destacar que la experiencia se enriquece cuando los profesores no solo brindan una sólida formación teórica, sino que también cuentan con amplia experiencia práctica en el terreno y con los equipos”.

La tendencia global de los drones agrícolas

La historia de este enfermero refleja una tendencia que avanza a pasos agigantados. En el mundo, hay más de 300.000 pilotos certificados y más de 6.000 instructores capacitados. En China, los Países Bajos, Europa y Estados Unidos, así como en Latinoamérica, Chile, Brasil y Colombia se destacan como países pioneros en ofrecer formación especializada para manejar estos vehículos no tripulados. 

Para Rodrigo Pizarro, quien trabaja como operador de dron agrícola, lo más destacable de su experiencia en Academy, es que aprendió sobre los escenarios más frecuentes de problemáticas que se presentan en el campo y cómo resolverlas de la manera óptima. “´´⁠El conocimiento no ocupa espacio´ decía mi abuelo, si se tiene la oportunidad de aprender con gente seria y profesional hay que hacerlo, eso ayudará a disminuir los riesgos y optimizar el trabajo”. Enfatiza el piloto.

¿Cuáles son las áreas de formación para ser un profesional en el aire?

En las clases los estudiantes aprenden a operar drones, incluyendo el despegue, el vuelo en todas las direcciones y el manejo en modo manual. Del mismo modo, son capacitados en aplicaciones agrícolas, tanto en la preparación como en el manejo de productos químicos para mezclar diferentes productos de manera segura, esto se enseña para resguardar la salud del operador y también evitar problemas como incompatibilidades y reacciones no deseadas que pudiesen afectar la eficacia del tratamiento.

Tomás Álamos, Instructor Jefe de DJI Academy Chile, la primera escuela para pilotos agrícolas en Chile, subraya que el objetivo principal de este programa es formar profesionales que sean competentes tanto en el manejo de los equipos como en la comprensión y respeto de su entorno de trabajo, con un enfoque particular en la seguridad en vuelo.  Tomás explica que “este curso se centra en tres áreas fundamentales: la destreza en la operación del dron, la habilidad para desempeñarse eficientemente en el sector agrícola y, crucialmente, la seguridad. La línea correcta, cumplir estándares internacionales y nacionales, como DGAC y SAG”.

Además destaca que la creciente adopción de drones en la agricultura está revolucionando el sector, creando una demanda significativa de profesionales capacitados. “Estos pilotos de drones son esenciales para realizar tareas como el seguimiento del estado de los cultivos, la aplicación de pesticidas y la recolección de datos precisos sobre el estado de las siembras. Con el aumento de la tecnología de precisión, los agricultores buscan optimizar sus procesos, lo que abre nuevas oportunidades de empleo en el campo”.  Destaca Tomás Álamos.

Certificación

Al finalizar el curso, los aspirantes a pilotos agrícolas deberán aprobar exámenes teóricos y prácticos para obtener la certificación de la DJI Academy, que les abrirá puertas para operar drones agrícolas en Chile y en cualquier parte del mundo. Esta certificación, no solo reconoce sus habilidades como pilotos, sino que los posiciona como operadores especializados de maquinaria aérea agrícola. A diferencia de otros pilotos de drones, su misión va más allá, como aplicar pesticidas de manera precisa, lo que resalta la importancia de cumplir con las exigencias del SAG y la DGAC para esta tarea tan delicada y especializada.