Golpes, amenazas, intimidación, burlas, acoso escolar, maltrato y abuso de poder entre compañeros. El término bullying escolar engloba variadas manifestaciones de violencia en el entorno educativo“La principal forma de abordaje que tiene en los establecimientos es, por un lado, la prevención. Creando condiciones de detección temprana de estas situaciones. Obviamente una vez que la situación ya está presente, normalmente esto es una solución integral”, afirmó Miguel Ripoll, Dr. en psicología y académico de la Universidad de Los Lagos campus Puerto Montt.

05.05.2022
Por Francisca Vargas

El bullying escolar es un tipo de discriminación entre estudiantes. Se da cuando un agresor violenta a la víctima por sus características físicas, estrato social, religión, discapacidad, identidad de género, entre otras. La violencia se presenta inicialmente de forma verbal y es común que luego pase al daño físico. La víctima puede verse también afectada a través del ciberbullying con humillaciones y comentarios negativos y violentos en redes sociales.

Abordaje del bullying escolar

Miguel Ripoll, Dr. en psicología y académico psicología educacional de la Universidad de Los Lagos, campus Puerto Montt, expuso que el bullying escolar es un acoso sistemático. Es permanente en el tiempo y no es la típica pelea de recreo. Para que sea acoso escolar tiene que tener sistematicidad en el tiempo. El psicólogo aclaró que para abordarlo debe existir un protocolo de prevención y otro de intervención. Este último tiene que ser general y abordar a todos los actores involucrados.

“La principal forma de abordaje que tiene en los establecimientos es, por un lado, la prevención. Creando condiciones de detección temprana de estas situaciones. Obviamente una vez que la situación ya está presente, normalmente esto es una solución integral. Porque desde el punto de vista de la psicología tú tienes que trabajar tanto con el agresor como con el agredido y con su grupo de pertenencia. Su curso y su familia, porque la solución no es individual, sino que tienes que solucionar el conflicto integral. En general tanto el agresor como el agredido tienen problemas que requieren más apoyo”. Comentó Miguel Ripoll.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) sostuvo en 2018 que la tercera parte de los niños, niñas y adolescentes en el mundo sufrieron bullying. Los casos aumentan entre quinto básico y primero medio, donde la prevalencia de sufrir hostigamiento en niños es del 32%, mientras que en las niñas es del 28%.

Ambiente susceptible

En 2019 en Chile antes de la pandemia, cuatro de cada diez escolares decían ser discriminados en su colegio, según la Agencia de Calidad de la Educación. En 2021 estas cifras aumentaron a raíz de la pandemia, ya que las redes sociales funcionan como un canal que facilita la difusión del acoso.

Marcos Barros, rector del Colegio Pumahue de Puerto Montt, perteneciente a la red internacional Cognita, advirtió que “lo que está ocurriendo es un fenómeno exacerbado en todos los niveles, en todo tipo de colegio y a nivel nacional. El ambiente es de mucha susceptibilidad y a la menor provocación se reacciona tanto verbal como físicamente. Lo mismo sucede en el plano emocional, donde vemos trastornos anímicos, crisis de pánico, ansiedad, autolesiones e, incluso, agorafobia”.

Ante este panorama, es importante que los establecimientos educativos identifiquen si es que cuentan con profesionales capacitados y programas de apoyo que permitan abordar correctamente estas manifestaciones negativas en la convivencia.

Señales

Patricia Herrera Cerda, psicóloga, encargada de Convivencia Escolar y Salvaguarda del Colegio Pumahue de Puerto Montt, entregó algunas señales que indicarían que un niño, niña o adolescente podría estar siendo víctima de bullying:

  • Salud psicológica: si anda más nervioso de lo normal, posee sentimientos de insatisfacción, miedo constante, soledad, repentina inseguridad, baja autoestima.
  • Salud física: está durmiendo mal, tiene pesadillas, no puede conciliar el sueño, se despierta durante la noche. O bien, hay disminución o aumento del apetito, problemas digestivos, dolor de cabeza, cansancio, entre otros.
  • Relaciones familiares y sociales: baja comunicación y expresión de emociones, se aleja de las situaciones grupales, está más introvertido.
  • Vida escolar: presenta desmotivación, desinterés por aprender, baja atención en clases. Disminución del rendimiento académico, no querer ir al colegio.

En el sitio web Ayuda Mineduc, portal de atención ciudadana del Ministerio de Educación, se informa sobre el maltrato escolar. En ese sentido, exponen las responsabilidades del establecimiento en caso de maltrato:

“Los establecimientos deben contar con un Reglamento Interno que regule las relaciones entre el colegio y los distintos actores de la comunidad escolar. Dicho reglamento, en materia de convivencia escolar, deberá incorporar políticas de prevención, medidas pedagógicas, protocolos de actuación para los casos de maltrato escolar. Y diversas conductas que constituyan falta a la buena convivencia escolar. Graduándolas de acuerdo a su menor o mayor gravedad. De igual forma, establecerá las medidas disciplinarias correspondientes a tales conductas. Que podrán incluir desde una medida pedagógica, hasta la cancelación de la matrícula”.

Pasos a seguir frente al bullying escolar

Lo primero es informar la situación al establecimiento. Esto para que active su protocolo definido en su Reglamento Interno para este tipo de casos y adopte las medidas necesarias. Si luego de exponer la situación en el establecimiento, las autoridades no adoptan las medidas se debe denunciar ante la Superintendencia de Educación. De esta forma dar curso a la revisión de antecedentes. Para realizar una denuncia se debe ingresar a la página web www.supereduc.cl. O dirigirse en forma presencial a la oficina de atención de público regional de la Superintendencia de Educación.