La Ley Karin cumple su primer año de vigencia con un impacto directo en el clima laboral chileno. Más de 44 mil denuncias por acoso y violencia en el trabajo se han registrado en el país, de las cuales el 42% está asociado a esta normativa. Un estudio de la plataforma Rex+ revela que los casos van más allá del acoso sexual, incluyendo maltrato psicológico, discriminación y violencia de terceros. Expertos señalan que el segundo año de implementación debe centrarse en protocolos efectivos y capacitación innovadora, como el videojuego educativo AMIGA, que busca transformar la prevención en un cambio cultural real.

01.09.2025
Por Tomás Díaz

La Ley N° 21.643, conocida como Ley Karin, cumple su primer año en vigencia con un balance significativo. Las acusaciones, que antes muchas veces quedaban en el rumor, hoy se tramitan con nombre y apellido: más de 44 mil denuncias por acoso y violencia en el trabajo han sido registradas a nivel nacional y de esas, el 42 % (equivalente a 18 367 denuncias) corresponde específicamente a casos relacionados con la Ley Karin.

Un estudio realizado por Rex+, plataforma chilena de Recursos Humanos, arroja datos reveladores sobre la tipificación de los casos.

Analizando 300 denuncias gestionadas en su sistema, la plataforma identificó un promedio de 4,5 por empresa. El 42% de los reportes corresponde a acoso laboral, un 29% a maltrato psicológico, un 13% a discriminación, un 12% a violencia ejercida por terceros y un 4% a acoso sexual.

Esta radiografía demuestra que las tensiones en los ambientes laborales van mucho más allá del acoso de connotación sexual, abarcando problemáticas como el clima organizacional, estilos de liderazgo y métodos de trabajo.

“Desde nuestra perspectiva, estas cifras no son solo un conteo: son señales tempranas que, cruzadas con datos de rotación, ausentismo o encuestas de clima, permiten anticipar focos de riesgo antes de que escalen”, señala Andrés Gómez, CEO de Rex+.

La prevención efectiva ocurre en la gestión cotidiana. En ese sentido, Gómez enfatiza que el segundo año de implementación de la ley debería enfocarse en pasar del dato a establecer protocolos ejecutables, plazos definidos para investigar, trazabilidad en cada paso del proceso y tableros que muestren en tiempo real dónde se están generando vacíos.

Capacitación lúdica: nuevas formas de prevenir

A pesar del avance legislativo, expertos advierten que la existencia de una ley no garantiza por sí sola un cambio cultural. Como alternativa, en Rex+ han desarrollado junto a Mutual Capacitación y TGA un videojuego educativo llamado AMIGA, que permite que los trabajadores asuman roles de testigo, víctima u observador en situaciones simuladas de la vida real.

“Lo lúdico rompe jerarquías y fomenta un lenguaje común, accesible para todos, desde gerentes hasta operarios. Además, permite llegar a empresas de todos los tamaños, incluidas micro y pequeñas, donde muchas veces los recursos son limitados y las jornadas presenciales no siempre son viables. Estas capacitaciones se deben realizar una vez por año.”, explican desde Rex+.

El llamado, tras este primer año de la Ley Karin, es transformar la prevención en una experiencia vivida y significativa. “Si queremos que en los próximos años las cifras de denuncias disminuyan y el buen trato se consolide como norma en el mundo laboral, debemos atrevernos a innovar en la forma en que capacitamos. Y en ese camino, el juego bien diseñado y con propósito puede ser el motor silencioso que convierta las reglas en un cambio real”, concluye Andrés Gómez.